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La Semana Santa supone un momento de gran relevancia a nivel turístico. Todas las ciudades y pueblos de Castilla y León muestran en sus espacios públicos su patrimonio cultural y artístico, su idiosincrasia más popular y sus sentimientos más íntimos. Cada año miles de personas se acercan a conocer los ritos y desfiles procesionales de nuestra región, vivir de forma diferente cada uno de los actos programados o disfrutar de una gastronomía propia del momento.

Esta relevancia turística de la Semana Santa en Castilla y León (www.turismocastillayleon.com) está avalada a través de sus numerosos reconocimientos a nivel internacional. Es el destino que cuenta con mayor número de Semanas Santas con declaración turística Internacional (ocho de las 23 que hay en toda España). Además, cuenta con cuatro Semanas Santas con declaración turística Nacional y diez con declaración turística Regional, lo que da lugar a un grupo de 22 ciudades y localidades que poseen, en esta tradición, una de sus principales señas de identidad y un recurso turístico de primer orden, de gran valor y belleza.

Ávila, León, Medina del Campo, Medina de Rioseco, Palencia, Salamanca, Valladolid y Zamora son las ocho Semanas Santas de Interés Turístico Internacional que atesora esta Comunidad. Todas ellas lucen momentos impresionantes, como la Procesión del Silencio y la Toma del Juramento de Zamora, que tienen, incluso, connotaciones legendarias.

El gran día de la Semana Santa de Valladolid es el Viernes Santo. Se celebra por la mañana en la Plaza Mayor el Sermón de las Siete Palabras, que previamente se anuncia con un poético pregón por diferentes puntos de la ciudad, por un grupo de cofrades a caballo. Por la tarde se realiza un recorrido que coincide con el contorno de la ciudad antigua, en la que participan miles de cofrades y procesionan los pasos más significativos de la Pasión. En el caso de Salamanca, uno de los reclamos de más éxito es la reproducción de la Sábana Santa de Turín que conservan las Madres Agustinas, a cuyo convento llegó en 1665 por mediación de la reina Margarita de Austria, esposa de Felipe III.

Las tradicionales carracas son sustituidas en Palencia por el original “tararú” que identifica las paradas y reanudación del desfile a través del toque de trompeta y el coro de niños. Mientras, Medina de Rioseco constituye una de las manifestaciones más importantes del panorama español por la belleza de sus tallas, realizadas por los imagineros más relevantes de los siglos XVI y XVII.

La Semana Santa de Medina del Campo cuenta con las más antiguas procesiones de disciplina de España. Fue el dominico San Vicente Ferrer, en 1411, quien instituyó estas procesiones, siendo esta villa la primera que representó la Pasión de Cristo por sus calles. La tradición de la Semana Santa leonesa, que se remonta al siglo XVI, contempla por igual arte y devoción. Arte con los incomparables pasos que participan en sus procesiones; obras de los talleres de Juan de Juni, Gregorio Fernández, Luis Salvador Carmona, Víctor de los Ríos y Francisco Díez de Tudanca, entre otros. En el caso de Ávila, el Cristo de los Ajusticiados, también llamado Cristo de la Buena Muerte, es la imagen que preside el Vía Crucis de Penitencia del Viernes Santo que tiene un recorrido procesional por el contorno de la ciudad, siguiendo la línea de la muralla.

Atractivos de temporada

Pero, además, importantes localidades de la Comunidad ofrecen al viajero todas sus costumbres y tradiciones. Desde Ágreda, en Soria, hasta Ponferrada, recientemente declarada de Interés Turístico Nacional. Aranda de Duero, Segovia, Sahagún, Bercianos de Aliste, Burgos o Peñafiel son sólo algunos referentes de esta Comunidad en Semana Santa, cuyos recursos turísticos se suman a la oferta propia de la temporada.

Además, la Junta de Castilla y León ha programado una serie de eventos culturales con el fin de que la región se convierta en todo un destino lleno de fervor y oferta de ocio. Es el caso de las 150 experiencias que Turismo de Castilla y León ofrece en su web, divididas en diferentes tipologías y que permiten al visitante elegir el tipo de vacaciones que desea. O la nueva edición del Programa de Apertura de Monumentos, que homogeneizará el horario de visitas de 390 monumentos de la Comunidad. La temporada finalizará con la Semana de la Tapa Teresiana, con la que casi tres centenares de establecimientos hosteleros ofrecerán una tapa temática con el fin de que nadie se vaya de Castilla y León sin probar su suculenta gastronomía.

Asimismo, Castilla y León facilita los accesos al destino a través de acuerdos con RENFE que permiten a los viajeros llegar a importantes descuentos en sus billetes de tren, de hasta el 40%, con origen en Madrid, Asturias (Gijón y Oviedo) y las tres capitales de País Vasco.