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Cómo cocer pulpo

El pulpo es uno de los productos del mar que más interés despiertan, sobre todo cuando su procedencia es gallega. Sin embargo, al prepararlo en casa por primera vez encontramos un obstáculo común: ¿Cómo cocer el pulpo? Descubre un método sencillo y con el que conseguirás dejarlo en el punto exacto de cocción.

Lo primero que debes tener en cuenta para cocer pulpo sin obtener un desastroso resultado es que, siempre que sea fresco, debes limpiarlo. Lavarlo antes de meterlo en la cacerola y quitarle esas babas que le acompañan desde la pescadería resulta primordial para que el proceso no se eche a perder incluso antes de comenzar.

Una vez limpio, llega el turno de romper su tejido fibroso. Aunque hay personas que deciden saltarse este paso y obtienen del mismo modo un punto de ternura óptimo, si es la primera vez que cueces pulpo sí es recomendable que lo congeles durante unos días. Para ello, sobre todo antiguamente en Galicia, también se utilizaba la técnica de 'mazar al pulpo', que consistía en golpearle contra una roca o superficie firme para romper sus tejidos. Esto resulta más laborioso, y sobre todo pringoso, por lo que es más efectivo congelarlo durante unos días.

Para entrar en faena, pon una olla con agua en el fuego y cuando comience a hervir introduce el pulpo. En este punto no es necesario añadir condimentos al agua.

Como siempre en la cocina, cada maestro tiene su método y siempre que esté tierno todos son válidos. Sin embargo, hay personas que se muestran tajantes en lo que se refiere a 'asustar' al pulpo una vez que lo introducimos en la cazuela. Cocer un pulpo con o sin asustarlo puede tener un resultado muy similar, por lo que hemos llegado a la conclusión de que no es realmente necesario. Si en casa lo hacían así y estás acostumbrado a ello, se trata simplemente de introducir y sacar la pieza hasta en tres ocasiones. Su principal objetivo es que la piel del pulpo no se deshaga.

Asustado o no, una vez que el pulpo está en la olla con agua hirviendo es cuestión de tiempo. Dependiendo del peso del ejemplar tendremos que invertir más o menos, pero alrededor de unos 30-40 minutos de media. Si es una pieza grande necesitará más, pero como decimos es cuestión de estar pendientes. Para ello, cada cinco o diez minutos pincha una de las patas y valora si ya ha alcanzado el punto de ternura que buscabas.

Llegado ese momento, apagamos el fuego y lo dejamos reposar durante unos minutos.

Una vez listo, tan solo nos queda pensar cuál de sus múltiples recetas utilizaremos para prepararlo. ¿Pulpo a la gallega? ¿Torta de pulpo? ¿Ensalada de pulpo? ¿Vinagreta?

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