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Saber cómo hacer risotto es muy fácil, al ser una receta muy sencilla de elaborar y que queda riquísima. La base es el arroz y se puede preparar una vez por semana ya que no es nada complicado ni engorda si se echan las cantidades adecuadas y en un consumo moderado. Para que este delicioso plato quede totalmente perfecto solo hay que seguir algunos consejos.

El tipo de arroz que se debe usar es el redondo, ya sea integral o no, pero es el que más almidón tiene y, por tanto, más sencillo de cocinar. A la hora de elegirlo conviene no cambiar de marca porque la cantidad de agua y el tiempo de cocción varían según las distintas variedades que existen en el mercado. . El arroz jamás debe ser enjuagado antes, para que se mantenga la textura suave.

El risotto se puede hacer con caldo de carne o verdura, dependiendo de la receta, y dejarlo sobre el fuego lento hasta que esté caliente. Justo después, en una sartén aparte, hay que dorar el arroz con un poco de aceite y ajo para que quede con mayor sabor. A partir de ahí, ya se podrá echar el caldo pero mejor no cubrir todo el alimento. Solo a medida que el agua se vaya evaporando, se podrá verter más poco a poco.

Hay que tener muy en cuenta que si el arroz se queda pegado al fondo de la sartén lo mejor es dejarlo ahí porque si no arruinaría el resto del plato. Una vez hecho se le agregará mantequilla, moviéndolo en círculos mientras está en la cacerola o nata, según la receta. Si se mezcla queso, un consejo es echarlo después de estar ya servido para que coja mucho más sabor.

El secreto de un buen risotto es, precisamente, la forma de cocerlo, añadiendo el caldo poco a poco, según lo vaya absorbiendo el arroz para que quede muy cremoso. En algunos sitios se echa el líquido antes, pero normalmente queda mejor si se hace después.

Si se desea hacer un risotto de setas, estas se deben poner los champiñones o setas con la cebolla a cocinarlos en la sartén y solamente echarlo cuando el arroz empiece a dorarse. También se puede elegir de brócoli o coliflor, que se hace de la misma manera y también se le puede añadir vino blanco o jamón serrano. Otra receta que está riquísima es la de risotto de marisco, que se debe preparar a parte y echarlo al final, cuando el arroz se esté cociendo.