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La tortícolis es una lesión muscular que provoca muchos quebraderos de cabeza. Está provocada por una mala postura o por un movimiento brusco que hemos hecho en las últimas horas. Generalmente se da al dormir y es una situación que puede prolongarse durante un par de días. Sin embargo, hay una serie de remedios caseros para la tortícolis que pueden aliviar el incómodo dolor que produce esta lesión. 

Además de consejos ya conocidos por todos como evitar la humedad (es realmente mala para las lesiones musculares), utilizar un colchón firme y una correcta almohada, uno de los métodos más efectivos es el de dar un masaje con aceite de lavanda. Es importante que antes de aplicarlo por el cuerpo, lo calientes entre las manos y lo extiendas muy suavemente por la zona del cuello. 

Otro de los remedios caseros para la tortícolis que suelen funcionar y que es desconocido por gran parte de la población es el de coger una hoja de col (no vale la parte del cogollo), aplastarla con un rodillo y calentarla con una plancha. Con ello, conseguirás que se ablande. Una vez que ya esté lista, aplícala sobre el cuello y mantenla durante unos minutos hasta que aguarde el calor.

Muchas otras personas utilizan como remedio casero para la tortícolis una mezcla preparada entre aceite de alcanfor y ajo machacado. Dependiendo de que haya provocado el fuerte dolor en el cuello (golpes musculares o en cambio por el propio frío) pueden utilizarse o bien la tintura de árnica (una mezcla de flores de árnica) o una preparación de aceites y bálsamos hecha en casa muy fácilmente con infusión de manzanilla u otras plantas relajantes. 

Como alternativa, también se puede utilizar para la tortícolis un tratamiento con agua caliente. Para ello, humedece un paño y extiéndele por el cuello durante varias horas. El calor favorece el riego sanguíneo, además de aliviar los espasmos provocados por la lesión y el fuerte dolor. 

Hay otros remedios caseros para la tortícolis que pueden ayudarte. Ese es el caso del cloruro de magnesio, o cualquier otro suplemento que tenga sustancia, un mineral que se encarga de que los músculos se encuentren lo más relajados posibles. El laurel es otra de las plantas con unas grandes propiedades antinflamatorias. Prepara una infusión y cuando la infusión esté a la temperatura óptima (ni frio ni muy caliente) aplícala sobre la zona dolorida con un algodón o una compresa.

Por último, para la tortícolis también se pueden utilizar el sauce, un genial analgésico que contiene la salicina (componente que llevan las aspirinas) y la caléndula, con la que se pueden comprar numerosas cremas preparadas para extenderlas por la zona dolorida.