miércoles, 12 agosto 2020 15:31

Cómo limpiar la plata

Limpiar la plata pude convertirse en un quebradero de cabeza para los amos y amas de casa más exigentes. También para quienes gustan de lucir sus joyas como si fueran recién compradas. Y es que la plata es un material bellos y versátil, pero también susceptible de ennegrecerse con facilidad.

Este problema no tiene nada que ver con la calidad de la plata, hasta las más caras pueden verse sucias con el tiempo. Y tampoco es correcto decir que se oxidan. Lo que sucede es que la plata se pone negra por un proceso químico que se llama sulfuración: la plata reacciona al sulfuro de hidrógeno formando un compuesto que se llama sullfuro de plata y que es, precisamente, esa capa negra que ves sobre la cubertería o el botellero del champán. Es importante actuar rápido: cuando la plata empieza a ennegrecerse absorbe más calor y la reacción se acelera.

Afortunadamente, existen varios remedios caseros que nos permiten limpiar la plata para que recupere su brillo inicial. Entre los más utilizados está la limpieza mediante agua caliente y sal. El truco es añadir a nuestra solución además algo de papel de plata: se dispone el papel de plata en el fondo del recipiente que vayamos a emplear (por ejemplo un cazo), se prepara el agua caliente con sal y se dejan las piezas en remojo durante unos minutos. Entre cinco o diez minutos.

Esta solución hace que la suciedad se desprenda de forma casi natural de nuestras piezas de plata (el papel de aluminio hace las veces de imán). Luego se saca la plata se seca con un paño o al aire y se le da brillo con un trapo húmedo.

Otra opción es preparar vinagre o limón por un lado y bicarbonato de sodio por otro. Ponte unos guantes y ve mojando el paño en el vinagre por un lado y el bicarbonato de sodio, por otro. Una vez tengas el paño mojado en ambos puedes ir limpiando la plata. Sustituye el paño cuando veas que se pone negro.

Otro remedio casero muy utilizado para limpiar plata es la pasta dentífrica. Puede parecer algo extraño, pero sale mucho más barato que emplear alguno esos productos especializados. Debes utilizar una pasta dentífrica normal, que no tenga 'añadidos' como blanqueantes u otros que no se sepas qué efecto van a tener… En este método basta con usar un paño húmedo y echar un poco de pasta de dientes. Si son joyas con recovecos algo complicados, prueba con los bastoncillos de algodón de los oídos, son muy útiles. Se frota la pieza de plata y se enjuaga después con agua templada. 

Por cierto, debes tener mucho cuidado a la hora de frotar tus joyas o utensilios de plata. Ni que decir tiene que esto es lo que da el lustre final, sin frotar la plata luce desvaída. Pero no vale cualquier toalla, paño o cepillo. La plata es muy delicada y, si te despistas, podría rayarse, lo que ya es irreparable. Elige la opción más suave que encuentres por tu casa.

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