Compartir

Existen alimentos prohibidos en el embarazo porque pueden resultar peligrosos o directamente tóxicos para el desarrollo del bebé. Conviene retirarlos de la dieta en cuanto sepas que estás embarazada y, en caso de duda, tomarlos con mucha precaución.

Uno de los mayores riesgos para el desarrollo del bebé es la toxoplasmosis, una infección que en los adultos cursa sin mayores problemas, pero que si se contagia al bebé puede ocasionar graves trastornos neurológicos e incluso la muerte. En los primeros análisis a la mujer embarazada se le hace la prueba para saber si ha pasado esta infección. Si el resultado es positivo, no hay problema, hemos pasado la enfermedad y ya tenemos anticuerpos frente a ella. Pero si es negativo, es preciso retirar la dieta todos los embutidos, patés y carnes poco hechas. La toxoplasmosis se contagia por un organismo intracelular que vive en estos alimentos. Recuerda limpiar también adecuadamente las frutas y verduras.

Entre los alimentos prohibidos se encuentran también todos los excitantes: el café, el té, los refrescos e incluso el chocolate deben eliminarse de la dieta o tomarse con mucha precaución. Aunque hay controversia entre los especialistas sobre la cantidad de café que se puede o no tomar, lo cierto es que ya hay estudios que prueban que por encima de los 200 miligramos de esta sustancia el riesgo de aborto se multiplica por dos. Otros estudios indican que además afecta al ritmo cardíaco y la respiración del feto.

Tampoco el alcohol es recomendable: su consumo, incluso en bajas cantidades, ha sido asociado a abortos espontáneos, nacimientos de niños muertos, nacimientos prematuros y bajo peso del bebé al nacer. En los casos más extremos los recién nacidos pueden padecer el llamado síndrome de abstinencia neonatal, que se manifiesta entre otros síntomas por la irritabilidad, la diarrea, el llanto excesivo, temblores o al dificultad para ganar peso del pequeño.

La lista de alimentos prohibidos incluye también el pescado crudo, algo a tener muy en cuenta en estos tiempos en que el sushi está tan de moda. En este caso el problema no es la toxoplasmosis, sino el anisakis. El anisakis es un pequeño gusano presente en la carne del pescado crudo que cursa como una infección estomacal. No es especialmente peligroso en sí para el feto, pero si la infección de la madre se complica el embarazo podría verse interrumpido. El anisakis es propio de pescados como los boquerones, el bacalao, el salmón, la merluza y el calamar. Recuerda: no es que no puedas comerlo, es que tiene que estar bien cocinado y, preferentemente, haber sido congelado.

Tampoco son recomendables para las embarazadas moluscos como los mejillones o pescados grandes como el pez espada, que acumulan mucho mercurio, una sustancia tóxica y nociva para el desarrollo del feto. 

Una duda habitual es si pueden comer quesos y cuáles son adecuados: lo más importante es cerciorarse en al etiqueta de que la leche con la que están hechos haya sido pasteurizada. En general, es mejor optar los quesos con algo de curación.