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Ya inmersos en pleno verano, son miles los ciudadanos que tienen en mente ya sus próximas vacaciones. Unos están pasando por ellas, otros ya la disfrutaron y los últimos, aún están por hacerlo. Precisamente para todos ellos están pensados todos estos consejos, con los que podrás ahorrarte un 'buen pellizco' con el que poder pegarte un buen homenaje en tu destino. No hacemos milagros pero te ayudamos a ella. ¿Estás preparado para que no se encarezca tu viaje?

1- Reserva con la máxima antelación posible…

Si tenemos pensado irnos en vacaciones en meses como julio o agosto sería muy oportuno reservarlo al menos tres o cuatro meses antes para encontrar ofertas destacadas. Los destinos más demandados suelen ofrecer un número de plazas hoteleras limitadas que se agotan rápidamente. Algunos portales especializados te dan la posibilidad de reservar- con la opción de cancelar gratuitamente- con descuentos que pueden rondar entre el 20 y el 40%. 

2- … O arriésgate a una oferta de última hora

En muchas ocasiones, la mayoría de las agencias de viajes online ponen a la venta sus últimas habitaciones a un precio mucho mejor que el que podría tener esa misma reserva con un número de disponibilidad más alta. Es una opción arriesgada pero si no tienes claro el destino en el que vas a veranear, no es una mala idea

3- Prueba a inspeccionar la web del hotel que quieres

No siempre es así, pero los hoteles suelen tener ofertas especiales si se reserva en su propia página web. Eso les permite aumentar el margen de beneficio, ya que ningún tipo de agencia online ganaría con esa transacción. Además de precios más atractivos, este tipo de opción suele incluir acciones adicionales a disfrutar en el propio hotel (desayuno especial, sesión de spa- si es que el recinto dispone de él- o incluso una botella de cava en la habitación).

4- Baraja la posibilidad de escaparte en meses como septiembre

A priori puede parecer una obviedad, pero las diferencias entre reservar las últimas semanas de agosto y las primeras de septiembre son abismales, pudiendo llegar en una semana a los 200 euros. Las ofertas son mucho mejores porque ya no nos encontramos en plena temporada alta y por otro lado, porque las playas no están tan saturadas en ese sentido. Además, muchos hoteles optan por incentivar estos meses con descuentos muy atractivos.

5- Ojo con los chollos

A veces, lo más barato termina siendo lo más caro. Un hotel puede salir bastante económico pero, es probable, que tenga inconvenientes del tipo lejanía al centro de la ciudad, playa o lugares de interés en concreto. Hay que sopesar si interesa, por ejemplo, coger el coche para ir a la playa o seleccionar un alojamiento en primera línea. En ese sentido, apartamentos, campings o hostales con opciones interesantes.

6- Lee las opiniones de otros usuarios acerca del lugar elegido

Como señalábamos en el punto anterior, lo económico puede ser a veces bastante más caro de lo esperado. Para hacerse una idea de lo que te puede esperar en un hotel que te gusta, es importante que analices los indicadores de calidad que ofrecen los usuarios en páginas como TripAdvisor. Eso sí, no siempre te fies porque algunos establecimientos llegan a crear perfiles falsos para que caigas en ellas.

7- Los precios suben si consultas de forma reiterada

Es algo que pasa también al comprar billetes de avión y que algunas agencias online suelen realizar. Miras el precio por primera vez, cierras la página, comparas y vuelves a la que más te ha gustado. Sin embargo, para tu sorpresa, el precio final es más caro. Saben de tu interés y el precio se 'infla'. ¿Solución? Borrando las famosas 'cookies' podrás vengarte de este truco de los compañías pero, ojo, no siempre funciona.

8- Los seguros de anulación pueden ser claves

Aunque puede parecer una auténtica chorrada, las vacaciones no siempre salen como uno espera y por ello al realizar la reserva de un hotel, por un precio relativamente bajo, se puede incluir una condición para cancelar tu pago y recuperar lo que habías dedicado a tu verano en la playa. Situaciones inesperadas como enfermedades, defunción de un familiar cercano o por el contrario que consigas trabajo o que te despidan de tu empresa pueden varias significativa tu periodo estival.

9- Los comparadores online serán, a partir de ahora, tu mejor amigo

Cada vez están más de moda y pueden ayudarte a ahorrar unos euros de más. Quizás una agencia te ofrece un precio muy superior al de otra. Puedes tener un hotel pensado pero puede ser que de un año a otro ese lugar, por su buen trato, se 'haya subido a la parra' con los precios. No siempre es bueno ir al mismo sitio, algo que te servirá para tener mayor opción a la hora de elegir.

10- No siempre interesa el AD y la PC

Si vas a un destino de playa, es posible que no siempre te interesen los regímenes como el AD (Alojamiento y Desayuno) y la PC (Pensión Completa). El primero de ellos porque, a veces, pagas cerca de 10 euros al día por un desayuno que no incluye mucho más que un café y un par de bollería. Y el segundo porque te obliga a partir tu jornada de playa por obligación. Quién no ha estado en la tesitura de decir, “pues me quedaba tomando el sol y no iba a comer, me valía con el picoteo”. Por ello, si eres de los que te adaptas al refresco, la cerveza y el 'bocata' en la arena, el régimen de Media Pensión puede ser la opción perfecta.