lunes, 28 septiembre 2020 17:37

Claves para conseguir un afeitado perfecto

En primer lugar debemos darnos cuenta que la piel de la cara es diferente a la del resto del tiempo, por lo que tenemos que tomarnos nuestro tiempo para prepararla antes del afeitado. Si somos de los que nos afeitamos por la mañana, démonos al menos 10 minutos para que la piel se prepare. Una vez pasen unos minutos, podemos activar la piel con agua fría o incluso con el vapor de la ducha, si nos afeitamos dentro.

Antes del acto de afeitar, veamos los productos. Nada de calidad baja, nuestro cara es muy importante por lo que una buena espuma, brocha (si usamos) y maquinilla (o navaja) son fundamentales y a la larga agradeceremos haber tenido el detalle de gastar un poco mas de dinero para evitar un mal en el futuro.

Afeitar se debe hacerse con cuidado, aplicando la espuma o gel en círculos para que penetre y se reparta por toda la superficie de la cara. Es esencial que lo hagamos despacio, sin prisa alguna. Es más: si somos de esa clase de hombres que no tenemos tiempo para nada, podemos pasar el hábito de afeitarse a la noche, ya que así podemos dar unas horas de relax a nuestra cara mientras dormimos. Cuando deslizamos la cuchilla, tenemos que tener en cuenta que, efectivamente, hay que deslizar y no apretar, así evitaremos cortes profundos. El afeitado debe ser hacia el sentido del vello y nunca a contrapelo, pues si lo hacemos mal solo romperemos vasos sanguíneos y nos haremos cortes que dejaran nuestra cara demacrada. 

Después del afeitado siempre viene bien un aclarado con agua fría y después un producto sin alcohol que hidrate y refresque nuestro rostro. Sobre todo eliminar el alcohol que hará que nuestros poros se enrojezcan y estemos durante varios minutos con la cara como un tomate. Ante todo hay que aprender a afeitarse. Que seamos hombres no significa que sepamos afeitarnos la cara de nacimiento, por lo que a base de ensayo y error hay que aprender las técnicas que mejor convenga a nuestro rostro para conseguir un afeitado perfecto.