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La cafeína es uno de los componentes más comunes en las bebidas estimulantes que hacen parte de nuestro cotidiano; desde el querido café hasta el famoso té verde, refrescos o chocolate. Pese a su mala fama, la cafeína, en dosis moderadas, puede ofrecer muchos beneficios a la salud, como acelerar el metabolismo y gano de masa muscular, prevenir la depresión y mejorar la concentración y memoria.

Siendo así ¿Cuál es la dosis saludable para la ingestión de la cafeína en mí día a día? Los expertos en salud dicen que la dosis diaria recomendada es de 3-4 tazas de café colado (también conocido como café americano o café aguado). Sin embargo, hay diversos tipos de tolerancia a la cafeína y la decisión de reducir o no el consumo debe ser personal.

Si crees que es momento de reducir las tazas llenas de cafeína que consumes a cada día – sin renunciar al placer de un buen café – te dejo, a continuación, con algunos consejos muy útiles:

Si eres adicto a la cafeína, reducir el consumo drásticamente de la noche para la mañana no es recomendable, sobre todo si tu cuerpo ya creó cierta dependencia. La reducción brusca de la cafeína puede incluso interferir en tu desempeño en las tareas diarias. La reducción debe ser gradual; prueba establecer objetivos diarios, como por ejemplo, si bebes 10 tazas diarias de café, reduzca una taza al día hasta llegar a las 4 tazas recomendadas.

Los fans del café pueden sentirse ofendidos cuando alguien le ofrece un “descafeinado“, pero la bebida merece una oportunidad: un café normal tiene aproximadamente 75-120 mg de cafeína mientras un descafeinado, 1-100 mg. Ok, el sabor puede no ser el mismo, pero es una buena opción para quien necesita reducir el consumo. Cambia algunas tazas de café normal por unas de descafeinado para no sentir síntomas de abstinencia.

Mezcla tu café favorito con otros líquidos, como leche, chocolate o pide un cappuccino. Así reduces un poco la cantidad de cafeína, sin mucho esfuerzo. Es importante recordar que la cafeína perjudica la absorción de calcio cuando consumido con leche. Siendo así, debes complementar tu dieta con otras fuentes del nutriente.

Por último, un buen truco es alternar el consumo de cafeína con otras bebidas más saludables. Puedes desayunar tu taza de café, pero en la hora de la merienda mañanera, puedes cambiar el cafelito por un zumo de frutas natural, por ejemplo. Es una buena forma de reducir el consumo de cafeína, aumentar la ingestión de líquidos y nutrientes diariamente.