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Imaz pide reconsiderar Ley de Cambio Climático

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha pedido una reconsideración del texto de la Ley de Cambio Climático para tener en cuenta las emisiones netas de CO2, que incluyen todo el ciclo de vida de un producto, ya que considerar solo las directas es “regresivo” y “la mejor forma de exportar emisiones de CO2 y empleos industriales a terceros países”.

Imaz ha realizado estas manifestaciones en Bilbao, donde ha participado en una conferencia coloquio organizada por Deusto Business Alumni, en colaboración con Deloitte, bajo el título “Una transición energética competitiva, justa y basada en las capacidades tecnológicas e industriales”.

En su intervención, ha aludido a la Ley de Cambio Climático actualmente en tramitación y, ha asegurado, en relación al artículo 12, que hablar de emisiones directas y no tomar en cuenta las emisiones netas sin considerar todo el ciclo del vida del producto, es “hacerse trampas” y “regresivo” desde el punto medioambiental.

“No tomar en cuenta todo el ciclo de vida del producto es la mejor forma de exportar emisiones de CO2 a terceros países y es la mejor forma de exportar empleos industriales a terceros países”, ha añadido.

Por tanto, cree que el texto actual necesita una “reconsideración”, que, “además es lógica desde un punto de vista de ambición de descarbonización”. Imaz considera que hay un punto de “cierta hipocresía” en este planteamiento porque, si no, “se van hacer imposible un montón de proyectos industriales”.

En su intervención, Imaz ha insistido en hay que “poner el foco en la regulación”, y ha indicado que hay que cambiar la regulación y la normativa eléctrica en España “para adaptarla a la transición energética”.

En concreto, ha hecho mención al hidrógeno, por el que apuesta como “vector energético”, y, dado su coste de fabricación, cree que hay que empezar a hablar de que posiblemente los números del hidrógeno “solo salen” si se establece un marco normativo que elimine el pago de peajes de transporte y distribución eléctricas para la producción de hidrógeno. A su juicio, es lo que puede hacer que ese hidrógeno “sea competitivo”.

Imaz ha afirmado que, si se quiere que la descarbonización alcance a determinados sectores industriales, hay que “bajar los precios del hidrógeno”. “Tenemos que hacer una apuesta institucional y regulatoria decidida por precios en la electricidad bajos para desarrollar el hidrógeno”, ha agregado.

El ejecutivo de Repsol también ha indicado, en relación a la generación renovable, que cuando se empieza a hablar de subastas y de suelos de precios en la generación “le da mucho miedo porque esos debates siempre van en contra del consumidor o contra la competitividad de la industria”. “Me gustaría que se dejase un marco competitivo en el cual estas energías compitiesen y cuando hay mucha oferta, como pasa en otros sectores, tengan precios bajos y esos precios bajos son los que se puedan capturar para fabricar hidrógeno renovable”, ha añadido.

Además, también ha aludido a la generación hidráulica y ha señalado que hay “conceptos del pasado” que se deberían revisar como que se “facture al máximo marginal del sistema” cuando se trata de generación obtenida “en base a concesiones de dominio público de hace muchos años y con unos costes operativos rondando casi cero”.

“UE, VALENTÍA”

Además de ese cambio en el marco regulatorio en España, Imaz ha pedido a las instituciones europeas “valentia y capacidad” para defender su propia industria porque es “la espina dorsal de la competitividad europea, el motor de la economía y un gran inversor en I+D+i”. Siempre que esa transición energética se base “en las capacidades industriales y tecnológicas del futuro, no en otras cosas, la industria será la que puede liderar la sostenibilidad”.

En ese sentido ha señalado que la lucha contra el cambio climático se debe hacer “salvando intereses estratégicos”, tomando “la senda más eficiente” y mediante unas “políticas públicas que miren al tejido industrial”, valorando “la importancia que la industria tiene para el desarrollo económico, social, del empleo y de la innovación para este país”.

En este punto ha mencionado la posibilidad como “solución ideal” de establecer “un precio universal” al CO2 pero, como determinados países, como China, Estados Unidos o India “no van a aceptar esa tasa”, ha demandado a las instituciones europeas hacerlo y establecer una tarifa de CO2 en frontera para los productos de fuera.

Preguntado por cuál sería en su opinión, el mix adecuado en cuanto a las tecnologías de futuro, Imaz ha afirmado que apostar solo por la electrificación no es “la solución, sino parte de la solución”, porque “el sector marítimo, la automoción, el acero o los camiones no tienen su solución para sus emisiones en la electrificación”. Desde su perspectiva, “si se quiere solucionar el problema del todo, se requiere una aproximación de conjunto; donde lo que hay que hacer es garantizar que todas las tecnologías compitan de igual a igual, sin cuestionar el horizonte de la descarbonización pero siendo “ambiciosos y serios”.

AUTOMOCIÓN

El consejero delegado se ha detenido en la situación del sector de la automoción y ha lamentado que “las decisiones regulatorias que se están tomando no está teniendo en cuenta la realidad de este sector”. Toda esta “incertidumbre”, en su opinión, “está generando retrasos en la decisión de compra en cuanto al tipo de vehículo por el que decantarse como consumidor o a la hora de la producción desde el punto de vista de la propia industria”.

Por otra parte, tras pedir que se valore más más papel social del empresario, se ha mostrado convencido de que “institucionalmente, sí se quiere a la industria, lo que pasa es que hay otros sectores de esta sociedad que deben ver si la quieren, porque esta apuesta por su papel como motor exige reorientar todas las políticas públicas desde el punto de vista fiscal, no para pagar menos impuestos, sino para enfocarlos, en la medida que sea posible”.

TRANSICIÓN ENERGÉTICA

El consejero delegado de Repsol ha reclamado una transición “competitiva y justa”. “Y justa no es, como algunos dicen, que cierren sectores y a los que se queden sin empleos les montamos cuatro cositas para equilibrar el tema socialmente en determinas comarcas”, ha agregado.

Según ha indicado, una transición justa es la basada en la “neutralidad tecnológica”, en la que “no se meten por decreto limitaciones en el boletín que deciden qué sectores son los que quedan dentro de la transición y cúales fuera” porque “aquí “no gana el que tiene mas tecnología sino el que tiene mas capacidad de lobby para influir en la regulación”.

Imaz ha afirmado que no va a discutir “ni un ápice” el nivel de ambición en la lucha contra el cambio climático, pero se debe hacer “salvando intereses estratégicos”, tomando “la senda más eficiente” y mirando “al tejido industrial porque la magnitud de este reto hace necesario el concurso de todas las tecnologías disponibles”.

En su intervención, Imaz ha afirmado que “la eficiencia energética va a ser el gran motor del cambio” y ha pedido ser “inclusivos en la solución porque todos los modelos tecnológicos de futuro “tienen que ser parte de la solución porque si no, no se cumplirán los objetivos medioambientales marcados”.

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