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Cs endure su posición y votará ‘no’ a los PGE si el Gobierno no renuncia al referéndum

Ciudadanos votará en contra de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2021 al final de la tramitación parlamentaria si el Gobierno no acepta las cuatro exigencias que ha planteado este martes su líder, Inés Arrimadas, incluido un compromiso por escrito de que no aceptará un referéndum de independencia en ningún territorio de España y la retirada de la enmienda que permite eliminar el castellano como lengua vehicular en las escuelas de algunas comunidades autónomas.

Arrimadas ha declarado en una rueda de prensa que su partido rechazará esta semana las siete enmiendas a la totalidad de los PGE promovidas desde la oposición, tras haber conseguido limitar las subidas de impuestos en el proyecto presentado por el Gobierno.

También ha dicho que si el Ejecutivo quiere que al final del proceso Ciudadanos vote a favor de las cuentas públicas en el Congreso, tendrá que cumplir cuatro condiciones, y que seguirán en la mesa de negociación hasta el final para intentar que el presidente Pedro Sánchez las acepte. Posteriormente, desde la formación naranja han precisado que si no se cumplen esas cuatro condiciones, votarán en contra de los Presupuestos.

Además de las peticiones sobre el castellano y el referéndum, las otras dos son un “rescate” a los autónomos, pymes y trabajadores que tienen que parar su actividad a causa de las restricciones impuestas por la crisis del coronavirus y un permiso retribuido a los padres que no puedan teletrabajar y cuyos hijos tengan que hacer una cuarentena.

“Si estas cuatro cosas no están, el voto final será ‘no'”, afirman fuentes de la dirección de Ciudadanos, que insisten en su voluntad de continuar sentados en la mesa de negociación con el Gobierno hasta el último momento porque no quieren renunciar a seguir consiguiendo cosas en los PGE.

ELIMINAR LA ENMIENDA EN LA TRAMITACIÓN DE LA LEY CELAÁ

Según señalan, nunca dijeron que fuesen a interrumpir las conversaciones sobre los Presupuestos por el tema de la enmienda del castellano –que el PSOE, Unidas Podemos y Esquera han introducido en el proyecto de ley de educación–, pero al mismo tiempo quieren dejar claro que este es un tema importante para Cs.

Sostienen que aún queda mucho camino en la tramitación parlamentaria de la conocida como ‘ley Celaá’ y que los partidos del Gobierno aún pueden rectificar y evitar que la ley permita la exclusión del castellano.

En un primer momento, cuando se conoció la enmienda, y después, cuando se aprobó en la Comisión de Educación de la Cámara Baja, Cs se opuso a ella, pero evitó vincular este tema con la negociación de los Presupuestos. El motivo, según ha explicado el portavoz parlamentario adjunto, Edmundo Bal, en una entrevista en esRadio, es que no les gusta reaccionar “de manera apresurada o excesivamente apasionada”, sino que prefieren actuar “de una forma reflexiva”.

En cuanto al compromiso por escrito que piden al Ejecutivo de que no permitirá un referéndum de secesión en Cataluña o en otra región, en Ciudadanos tienen dudas de que esta demanda vaya a ser aceptada, por la presión de los partidos independentistas.

Pero ven necesario que haya un “mensaje clarificador” sobre las intenciones del Gobierno, para los españoles en general y para los votantes catalanes en particular.

En relación con las medidas económicas que han solicitado que se incluya en los PGE –más dinero para sanidad o ayudas para autónomos y pymes–, esperan que el Ejecutivo las considere porque no son “desorbitadas o imposibles” ni generan un gasto estructural.

INCOMPATIBILIDAD ENTRE CIUDADANOS Y ERC

Además, consideran que si Sánchez asume estas condiciones que le pone la formación naranja, se verá claramente la “incompatibilidad” entre Cs y Esquerra, ya que dudan que los republicanos acaben apoyando los Presupuestos si previamente el Ejecutivo ha acordado no aceptar un referéndum y no suprimir el castellano como lengua vehicular.

En Ciudadanos llevan meses diciendo que el presidente del Gobierno tendrá que elegir si quiere pactar los Presupuestos con ellos o si prefiere hacerlo con ERC, y así lo ha reiterado Arrimadas este martes.

Sin embargo, se han propuesto seguir negociando durante todo el proceso de tramitación y desde la Ejecutiva aseguran que no van a caer en las “trampas” que, a su juicio, les están poniendo Esquerra y Podemos para que abandonen la negociación, por ejemplo con la cuestión del castellano.

“No hemos mordido el anzuelo y no lo vamos a morder”, recalcan, indicando que si Cs se retira, los independentistas podrían plantear exigencias más duras al Ejecutivo porque sabrían que sus votos son imprescindibles para aprobar los Presupuestos.

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