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El BCE: La apreciación del euro supone un riesgo para la inflación y el crecimiento

La apreciación del euro puede suponer una amenaza para la inflación y el crecimiento de la eurozona, según refleja el resumen de la discusión que mantuvieron los miembros del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) en la última reunión de política monetaria de la entidad, celebrada el pasado 10 de septiembre.

En este sentido, el órgano de gobierno del BCE señaló que la reciente apreciación del tipo de cambio del euro había tenido un impacto importante en las perspectivas de inflación de las últimas proyecciones de los técnicos de la institución, que esperan una tasa del 0,3% en 2020 y una subida de precios del 1%, el próximo año, con un repunte al 1,3% en 2022, lejos del objetivo del banco central de “ligeramente por debajo del 2%”.

En cuanto al crecimiento del PIB, a pesar de reducir al -8% la estimación de contracción económica en 2020, las nuevas proyecciones del BCE se mostraron algo menos optimistas para 2021 y 2022, cuando prevé que la economía de la zona euro crecerá un 5% y un 3,2%, respectivamente, por debajo del 5,2% y el 3,3% que estimaba en junio.

“Dada la apertura de la economía de la zona del euro, los miembros consideraron que una nueva apreciación del tipo de cambio constituía un riesgo tanto para el crecimiento como para la inflación”, recoge el documento que resume las discusiones de los banqueros centrales.

A este respecto, el Consejo de Gobierno del BCE observó que la evolución del tipo de cambio efectivo nominal se ha visto impulsado en cierta medida por una mejora generalizada del sentimiento de riesgo y la menor búsqueda de refugio o seguridad, en parte debido a una evolución más favorable en la zona euro, así como a la debilidad del dólar estadounidense. Asimismo, los cambios relativos en la política monetaria en los Estados Unidos y la eurozona también se consideraron un factor importante.

“Se sugirió que era el ritmo de apreciación del euro, más que el nivel del tipo de cambio, lo que podía convertirse en motivo de preocupación”, recoge el texto, así como las dudas de los consejeros respecto de cuán persistentes serían los movimientos recientes del tipo de cambio, con una alta volatilidad y potencial de movimientos en ambas direcciones.

De este modo, si bien el tipo de cambio del euro no supone un objetivo de política para el BCE, el valor exterior de la divisa representa un determinante importante de la evolución de la inflación en la zona del euro, por lo que existió un amplio acuerdo en el seno del Consejo de Gobierno en que la reciente volatilidad del tipo de cambio del euro requería un seguimiento cuidadoso sobre sus posibles implicaciones para las perspectivas de estabilidad de precios a medio plazo.

En este sentido, según ha explicado este jueves el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, la institución no tiene “ni líneas rojas ni verdes ni naranjas” respecto de la evolución del tipo de cambio del euro. “Para nosotros el tipo de cambio del euro no es un objetivo de política monetaria”, ha subrayado en un acto organizado por ‘El Economista’.

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