El Banco de España defiende mantener la restricción de dividendos en la banca

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, se ha mostrado partidario de mantener la recomendación de restringir el pago de dividendos en el sector bancario «hasta que se consolide una recuperación económica sólida».

Al inaugurarse el XXV Encuentro de Economía de S’Agaró, que este año tiene lugar en Barcelona, ha afirmado que la prioridad debe ser «evitar a toda costa el impacto severo sobre el sector bancario» de la pandemia, y evitar que se traslade al resto de la economía.

Ha subrayado la importancia de que la banca proporcione liquidez a la economía a través de préstamos y ha destacado que las entidades pueden hacer uso de «los colchones de capital» para absorber pérdidas inesperadas.

El gobernador ha mostrado empatía por el problema de rentabilidad que vive el sector bancario, pero ha llamado a «reflexionar sobre las causas» que lo provocan.

Con estas declaraciones, Hernández de Cos echaba un jarro de agua fría sobre las expectativas de la banca de que el BCE levante estas restricciones y poder pagar así dividendos el año que viene con cargo a 2020.

PGE Y FONDOS EUROPEOS

Hernández de Cos no ha entrado a valorar el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE), pero sí que ha opinado que la incorporación de los fondos de recuperación europeos debería aprovecharse para impulsar reformas estructurales «con un coste a corto plazo», tanto en España como en otros países europeos.

Ha señalado que, para poder aprovechar mejor estos fondos, será fundamental «la agilidad de la Administración» para que puedan distribuirse con rapidez y puedan usarse todos los asignados.

También ha instado a no obsesionarse con el déficit público «si se materializa un escenario económico más negativo» y dejar a los estabilizadores sociales actuar, porque las consecuencias de no hacerlo podrían ser peores.

«CARENCIAS DE GOBERNANZA» A NIVEL EUROPEO

También ha elogiado la respuesta de las instituciones europeas a esta crisis, pero ha destacado que se ponen de manifiesto «carencias importantes de gobernanza» a nivel europeo.

«Seguimos sin mecanismos de estabilización comunes. Los fondos deben ser el embrión de un mecanismo como tienen todas las unidades monetarias», ha señalado, para defender a renglón seguido la conveniencia de contar con instrumentos europeos que actúen de manera automática; por ejemplo, una prestación por desempleo comunitaria.