Compartir
Fuente: Valencia CF

El Valencia CF saltaba al césped de Mestalla sabiendo que se jugaba seguir dependiendo de sí mismo para estar entre los 16 mejores clubes de Europa. Medio minuto de encuentro bastó para crear la primera ocasión del conjunto ché, pero el BSC Young Boys no iba a regalar la posesión de balón e imprimió una presión bastante ordenada que dificultaba una salida clara de balón del Valencia CF.

Fuente: Valencia CF

Corría el minuto 13 en el marcador cuando aparentemente un balón sin peligro le llegó votando a Rodrigo Moreno, difícil de controlar y, precisamente; eso es lo que no hizo: dejó pasar el esférico despistando por completo a Steve von Bergen y se la pasó al hueco a Soler que chutó, erró y el rechace le cayó a Santi Mina, siempre bien colocado. El Valencia CF se adelantaba en el casillero.

El equipo suizo no bajó los brazos -ni mucho menos- y en a penas 10 minutos ya disfrutó de una ocasión manifiesta de gol que se le escapaba de las botas de Roger Assalé, solo frente a Neto.

En una jugada polémica en la que el conjunto ché reclamó falta a Coquelin, Assalé, el mismo jugador que acababa de fallar una ocasión clara, se iba a sacar un zapatazo cruzado a la base del palo imposible para Neto. Era el minuto 34 y el Young Boys empataba el partido. 

Ni 10 minutos pasaron de la reacción del Valencia CF. Vaya últimos 20 minutos de la primera parte. En el minuto 41, le cayó el balón a Carlos Soler tras varias inprecisiones de ambos equipos y no dudó ni un segundo en colgar esa pelota al punto de penalti. La defensa suiza se quedó paralizada y ahí estaba -otra vez- Mina para rozar el balón con la punta de la bota modificando suficientemente la trayectoria del esférico para despistar a Von Ballmoos. El Valencia CF se fue al túnel de vestuarios con 2-1 a favor.

Arrancaba la segunda mitad y ninguno de los dos equipos se hacia con el control. El Valencia CF dejaba salir con cierta comodidad al conjunto de Berna que veía como se le difuminaban las ideas en el medio campo, donde los de la capital del Túria robaban y salían rápidamente a la contra.

Y así fue, en el minuto 55, después de una gran pared de Rodrigo y Soler, fue este último quien batió al guardameta con un disparó cruzado al palo izquierdo del arco. El Valencia CF ampliaba la diferencia: 3-1.  

Fuente: Valencia CF

Después del tercer tanto, el juego y el control local se hizo más evidente. Un Valencia CF seguro atrás y muy incisivo en el robo de balón. El Young Boys dejó mucho más espacios y dibujó un equipo mucho más partido dejando bastantes espacios entre líneas. Rodrigo venía a recibir para aprovechar esos huecos y facilitar una circulación más fluida, pero sobre todo, más rápida.

Una dura entrada a Coquelin en el minuto 76 forzaba la expulsión de Sanogo. El Valencia CF disfrutaba ahora de superioridad numérica y una diferencia de dos goles: se preveía un duro final de partido para el conjunto suizo.

El conjunto ché se gustó en varias ocasiones, pero no mantuvo ese carácter agresivo y contundente. El partido se calmó y no ofreció grandes jugadas destacadas por parte de ningún equipo: dejar pasar el tiempo, hacerse el menos daño posible y a pensar en el próximo encuentro.