Compartir

Rafa Nadal todavía no sale de su asombro después de la surrealista escena que ha tenido que vivir en las últimas horas.

El tenista español se encontraba disputando el Open de Australia cuando los agentes de seguridad no le permitieron entrar en el vestuario. El motivo no era otro que no llevar la acreditación correspondiente.

Nadal finalmente tuvo suerte y otro compañero de seguridad del agente le explicó quién era el español y por tanto pudo pasar.

Peor suerte tuvo el suizo Roger Federer que el año pasado vivió una situación similar. Entonces tuvo que esperar a que alguien de la organización le llevara la acreditación.