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La Selección Española de Fútbol afrontaba el primer envite de la fase de clasificación para la Eurocopa 2020 con la intención de sumar los tres puntos. Todo invitaba al optimismo: Mestalla lucía engalanada con una puesta a punto fantástica, junto con el hecho de que, con todo el respeto del mundo, el rival era (al menos sobre el papel) asequible para materializar la victoria.

El conjunto comandado por Luis Enrique salió desde el pitido inicial muy enchufado para poner tierra de por media con Noruega, un conjunto que se defendió estoicamente durante prácticamente todo el envite de las acometidas del cuadro nacional. Los pupilos del asturiano no estuvieron muy afortunados de cara a portería, pese a que no cesaron en su empeño de generar ocasiones manifiestas de gol para perforar el fondo de las mallas de la meta custodiada por Jarstein.

Rodrigo Moreno sería el encargado de ver portería al cuarto de hora de juego de la contienda, previa asistencia de un Jordi Alba que está haciendo méritos más que suficientes para ser considerado el mejor lateral zurdo del mundo (o, como mínimo, para estar en la terna por dicho galardón). Todo hacía presagiar que el encuentro se pondría realmente de cara para los intereses del combinado nacional, si bien es cierto que la tesitura no sería tan placentera para la tricampeona del viejo continente.

Las ocasiones no cesaban de sucederse, pero la puntería estaba desafinada en el bando de Luis Enrique. Asensio, Rodrigo y Morata, secundados por Parejo y Ceballos, lideraban la parcela ofensiva de ‘La Roja’, mientras que Busquets era el ancla que tanto necesita este equipo para funcionar a las mil maravillas. En cuanto a la retaguardia, Navas y Alba son dos auténticas locomotoras, al tiempo que Ramos e Íñigo Martínez son las dos torres que resguardan los dominios de un De Gea que, poco a poco, va recuperando la confianza cuando se enfunda la elástica nacional.

Pese a ello, el electrónico no volvería a moverse durante los primeros 45 minutos de la batalla frente a los noruegos. Tras el entreacto, el plantel visitante trató de dar un paso hacia delante con el objetivo de sumar algo positivo de su visita a la capital del Turia. Dicho y hecho. Como bien se comenta en el deporte rey, “el que perdona, la paga”. Un agarrón innecesario e infantil de Íñigo fue considerado por el colegiado como infracción en el interior del área, lo que permitió que el combinado preparado por Lagerbäck devolviera las tablas al marcador (1-1) merced a un certero lanzamiento ejecutado por King (minuto 64).

La parroquia local comenzaba a impacientarse, principalmente por el batacazo sufrido por nuestro país en la última cita mundialista (Rusia 2018), donde, curiosamente, fuimos apeados de la competición por el anfitrión en aquella fatídica tanda de penaltis. No obstante, España se puso el mono de trabajo para revertir la situación y permitir que los tres puntos se quedaran en las arcas de Mestalla.

Seis minutos le duraría la alegría del empate al conjunto nórdico. Lo que tardó Morata en beneficiarse de un error en la salida del cuero de la zaga noruega para medirse mano a mano con el arquero visitante, provocando una pena máxima que podría ser decisiva en los compases finales del envite. Sergio Ramos, el ‘Tarzán’ de Camas, tomó la iniciativa de ejecutar el golpeo desde el punto de penalti. Con la tranquilidad y la pausa que caracterizan al capitán de la Selección y del Real Madrid, optó por chutar a lo Panenka por enésima vez en lo que llevamos de curso.

Quedaban alrededor de 20 minutos para la conclusión del partido, tramo definitivo del encuentro que Luis Enrique emplearía para hacer debutar a Sergio Canales y Jaime Mata, dos futbolistas que están cuajando una campaña sensacional en Betis y Getafe, respectivamente. Por lo demás, España buscó sin demasiada fortuna la portería de Jarstein, ya que daba la impresión que la pólvora de los arietes del gijonés estaba totalmente mojada. 2-1, sensaciones positivas, sobre todo a nivel de juego, aunque preocupa el escaso (por no decir nulo) acierto del combinado de nuestro país en lo que a transformar oportunidades de gol se refiere.