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jueves, 29 octubre 2020 9:18

Los pros y contras del fichaje de Fernando Alonso por Renault

Con un acuerdo sellado hace semanas, podemos decir que Fernando Alonso volverá a la Fórmula 1 en 2021 tras su primera retirada en 2018 cuando pilotaba para McLaren. Ahora, regresa a la parrilla de la mano de Renault, la escudería con la que más años ha concursado en este deporte y que tanto ha unido de cara a la afición española.

El anuncio, previsto para este miércoles entre las dos primeras carreras del año celebradas en Austria, hará retornar al asturiano a la categoría que se lo dio todo y que mejor demostró por qué es el piloto más completo. Lo hace volviendo a casa, donde Renault ha aceptado todas las exigentes condiciones que imponía el bicampeón español, como son las de garantías de mando en la escudería, con posibilidad de elección de ingenieros, formar su equipo de trabajo e incluir a su marca de moda, Kimoa, en el acuerdo. Así, conocemos los puntos más fuertes y las contras de esta nueva etapa entre ambas partes.

Fernando Alonso, la primera espada imprescindible para el salto de Renault 

Fernando Alonso, Renault, primera espada

Las conversaciones entre Fernando Alonso y Renault hace tiempo que se vienen dando, sobre todo desde que el mercado de fichajes saltara por los aires el pasado mes de mayo cuando, a partir de la no-renovación de Sebastian Vettel por Ferrari, que dio lugar al posterior acuerdo entre Carlos Sainz y la escudería para 2021.

En esas, a Daniel Ricciardo se le abrieron las puertas de par en par en McLaren en una operación de puntillas para desprenderse de Renault, aquí especialmente motivada por el escaso rendimiento del equipo francés. Fue entonces cuando tanto Fernando Alonso como los galos se buscaron mutuamente para llegar a un acuerdo del que no era la primera vez que acercaban posturas.

Por lo que, en caso de optar por la marca del rombo, Fernando Alonso descubrirá que sus servicios no sólo pueden ser apreciados dentro de la escudería liderada por Cyril Abiteboul, sino que pueden resultar imprescindibles. El ejemplo más claro es que para Renault, Ricciardo era mucho más que un piloto. Era un primer espada, una declaración de intenciones para asaltar en algún momento el campeonato del mundo. Y ahora, esa posición es del asturiano… pero no será fácil.

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