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El mercado de invierno de la NBA está resultando de lo más controvertido. Si hace unos días salía a luz la reacción de Nik Stauskas al conocer su traslado durante un entrenamiento, en el caso de Harrison Barnes fue aun más notorio.

El jugador de los Dallas Mavericks se encontraba disputando un partido con los Charlotte Hornets cuando la televisión anunció su traspaso a los Sacramento Kings.

El alero se encontraba en el banquillo cuando los altavoces de la cancha, haciéndose eco de la noticia que saltaba en televisión, anunciaban su fichaje por los Sacramento Kings a cambio de Justin Jackson y Zach Randolph. Las cámaras captaron la reacción de sorpresa de Barnes al escuchar su nuevo destino:

Tras el encuentro, el jugador se dirigió a los vestuarios despidiéndose de sus compañeros y después se marchó al aeropuerto

La forma de comunicar el traspaso ha levantado una gran polémica en las redes sociales donde los usuarios han criticado a la NBA por tratar a los jugadores como “mercancía”. Además, acusan a la organización de pedir lealtad a los jugadores para luego tratarles como a objetos

La reacción más contundente fue seguramente la de Le Bron James, que utilizó su cuenta de Instagram para arremeter con dureza contra la organización:

“Déjame adivinar, esto es genial porque hicieron lo mejor para la franquicia, ¿no?. Traspasaron a este hombre mientras estaba jugando literalmente. No estoy criticando a quien lo traspasó porque esto es un negocio y hay que hacer lo que se crea que es mejor, sólo quiero que esto empiece a cambiar y que cuando un jugador quiere ser traspasado o deja una franquicia no sea un egoísta o un ingrato y cuando te intercambian, renuncian, cortan… porque es lo mejor para ellos”, escribió la estrella de los Lakers.

Otros en cambio sostienen que el jugador sí estaba enterado del intercambio, pero que solicitó jugar hasta que fuera seguro: