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Cristiano Ronaldo destaca por ser un jugador que lo da todo en el campo. En muchas ocasiones, su buen juego queda eclipsado por la complicada personalidad del astro portugués, al que muchos han acusado a lo largo de su carrera de ser una mal compañero.

Algo que quedó constatado durante la final de la Liga de las Naciones de la UEFA, disputada este domingo en la ciudad portuguesa de Oporto.

Cuando por los altavoces del estadio sonó el nombre de Bernardo Silva, designado como mejor jugador del torneo, Ronaldo no se lo tomó muy bien, y mientras el resto de jugadores felicitaba a Silva, Ronaldo permanecía impávido y negando con la cabeza.