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El Getafe, en su versión más combativa, consiguió su primera victoria de la temporada en Liga tras superar al Mallorca (4-2) y tomó oxígeno para salir de los puestos de descenso en los que se metió la pasada jornada.

El cuadro de José Bordalás recuperó el estilo más parecido con el que el curso pasado se identificó a un grupo que estuvo a punto de clasificarse para la Liga de Campeones. Lastrado por los empates (tres seguidos más una derrota), el conjunto azulón volvió a ser un grupo muy rocoso y prácticamente indestructible de centro de campo hacía atrás.