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El Real Madrid llegaba a la ciudad de Gerona para disputar su segundo partido de liga. Después de la plácida victoria ante un inofensivo Getafe, el equipo de Lopetegui jugaba su primer partido fuera de liga ante un equipo con el que perdió la temporada pasada. Sin embargo, con el tiempo las personas y los equipos cambian. Y así fue.

Eusebio presentó una novedad principal en su alineación. Stuani dejaba su lugar en el once a Lozano, buscando más velocidad en una siempre imprevisible defensa blanca. Por su parte, Lopetegui recuperó a Casemiro y continúo contando con Nacho en lugar de Varane. Además, Keylor Navas ganó la batalla de la portería y dejó a Courtois en el banquillo.

El partido comenzó con un buen Girona, que se adelantó en el marcador en el minuto 16. Borja García recogió un rechace dentro del área, se deshizo de Casemiro y definió con precisión ante Navas. Con el paso de los minutos, el Real Madrid fue entrando poco a poco en el partido.

El equipo de Lopetegui encontró el empate en un penalti de Muniesa a Asensio. Sergio Ramos, protagonista desde los 11 metros ahora que ya no está Cristiano, marcó el gol del empate. Por su parte, el Girona continúo intentándolo con uno de sus jugadores más importantes, Portu, que no paró de buscar la espalda de Marcelo.

Tras el descanso, el partido se decantó hacia el lado visitante. Primero marcó Benzema tras el claro e imprudente penalti de Pere Pons a Asensio, Bale marcó el tercero después de una de sus familiares galopadas y Benzema el cuarto a 10 minutos del final.

El Real Madrid se marchó de Girona con buenas sensaciones, marcando cuatro goles y callando las voces que piden refuerzos. El equipo blanco recibirá el sábado al Leganés en la tercera jornada de LaLiga, mientras que el Girona visitará al Villarreal.