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El Barcelona conquistó ayer su primer título de la temporada tras vencer 1 – 2 al Sevilla. En un torneo atípico, disputado a un solo partido, fuera de España y con el estreno del VAR, ambos equipos demostraron que todavía deben mejorar en muchos aspectos.

Ernesto Valverde y Pablo Machín presentaron varias novedades en sus onces iniciales. El entrenador del Barcelona hizo debutar a Lenglet y apostó por Rafinha y Arthur como interiores acompañando a Busquets. Además, dejó en el banquillo a Coutinho y al recién llegado Arturo Vidal para darle la oportunidad a Dembélé. Por otro lado, Pablo Machín dejó a Ben Yedder en el banquillo y colocó a Luis Muriel como el hombre más adelantado.

El partido comenzó con el invitado de honor haciendo su estreno triunfal. El VAR, que se estrenaba en la Supercopa antes de debutar en LaLiga, concedió el primer gol a un Sevilla que aprovechó el error del Barcelona. Muriel condujo el balón hasta llegar al área, cedió a Sarabia y este definió con potencia ante la salida de Ter Stegen.

En un primer momento, el asistente anuló el gol por fuera de juego, pero tras la revisión los jugadores del Sevilla celebraron el primer gol del partido. Así, la tecnología empezó con buen pie en España, administrando esa dosis de justicia que muchos aficionados vienen reclamando desde hace años.

El equipo de Valverde reaccionó bien y dispuso de varias ocasiones para empatar antes del descanso. Vaclik, que llegó al Sevilla procedente del Basilea este verano, negó el gol a los blaugranas, hasta que una falta de Banega dio el empate al Barcelona. 

Messi disparó con precisión al palo, el balón rebotó en la espalda de Vaclik y Piqué aprovechó la lentitud de la defensa para empatar el partido. En la jugada siguiente, Ter Stegen evitó con una buena mano el segundo gol de Sarabia. El encuentro se fue al descanso con empate en el marcador, y Valverde decidió ir a por el partido. 

Primero dio entrada a Rakitic por Rafinha y, minutos después, a Coutinho por Arthur. En el Sevilla, debutó el recién llegado André Silva antes de que Franco Vázquez mandara un cabezazo al palo. 

El partido entraba en los últimos minutos cuando Dembélé dejó su sello sobre el césped. El francés recibió de Messi y, sin pensarlo, mandó el balón a la escuadra tras tocar en el palo. El gol ponía en ventaja al Barcelona, y Valverde aprovechó para controlar lo que quedaba de partido dando entrada a Arturo Vidal por el autor del segundo gol.

El Sevilla buscó el gol con insistencia hasta que encontró la oportunidad para empatar. Ter Stegen cometió un dudoso penalti sobre Aleix Vidal, pero el disparo de Ben Yedder, excesivamente flojo, lo atrapó el portero alemán sin demasiados apuros. El árbitro pitó el final y el Barcelona conquistó un título más, el primero con Lionel Messi como capitán.