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David De Gea fue el gran protagonista de la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a la Ciudad del Fútbol de Las Rozas para despedir al combinado nacional en los días previos de su marcha hacia Krasnodar (Rusia), debido a que no aplaudió el discurso del actual jefe del Ejecutivo.

El también guardameta del Manchester United fue víctima de unas informaciones acerca del 'caso Torbe' en el que estaba también implicado el futbolista del Athletic Club Iker Muniain. Ambos salieron absueltos de una acusación de agresión sexual y corrupción de menores. Sánchez, líder de la oposición en 2016, manifestó en una entrevista a 'eldiario.es' que “no se sentía cómodo con De Gea como portero titular de la selección “estando implicado en el caso”.

Una información que, a juicio del meta, hizo “mucho daño a su entorno y a su familia, que algunos decían que no debería estar en la selección y al final se demostró que todo era mentira”. Sobre las disculpas de Sánchez, De Gea ha manifestado que “las aceptó con educación” aunque considera que al manifestar su opinión en público “debería pedir disculpas en público también”.

Por otro lado, el futbolista agradece sus disculpas explicando al mismo tiempo que otros personajes públicos que le faltaron al respeto “no se han disculpado ni en privado ni en público”.