Compartir

Carolina Marín hace historia al superar los tres títulos consecutivos que logró la danesa Camilla Martin (1996, 1998 y 2000), y cumple su sueño de jugar y ganar un gran campeonato en su tierra.

1- Su nombre completo parece un trabalenguas: Carolina María Marín Martín.

2- Nacida el 15 de junio de 1993 en Huelva, comenzó a practicar bádminton a los ochos años, gracias a una amiga, Laura, con quien también iba al colegio y a bailar flamenco. A los 12 años dejó el flamenco y se centró en el deporte.

3- Su primer triunfo llegó a los 12 en unos juegos municipales y fichó por el Club de Huelva. De ahí, a los Campeonatos de Andalucía y, un año después, campeona de España por primera vez.

4- A los 14 años, Carolina Marín se trasladó a vivir a la residencia Blume para entrenar en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid. Desde entonces, su entrenador es Fernando Rivas. ” Acuérdate de lo que me dijiste con 14 años cuando llegaste a la Blume. Acuérdate de esa niña. Una niña de 14 años me dijo lo que quería ser, este es tu sueño”, le dijo su entrenador en la final olímpica para animarla en la remontada.

5- Su lema desde entonces es: 'Puedo porque pienso que puedo'.

6- Es la número 1 del mundo en bádminton.

7- “En Asia soy como Messi o Cristiano Ronaldo”, ha comentado muchas veces la deportista. “Aunque tenga el hotel al lado del pabellón, cojo un taxi porque si no es imposible entrar, no paran de pedirme autógrafos y fotos, sobre todo en Indonesia”. El bádminton es el sexto deporte más practicado del mundo, con 200 millones de personas.

8- En España existen 245 clubes federados y 7.289 federados.

9- Carolina Marín explica así sus gritos de celebración después de ganar cada punto: “En general, a las asiáticas les influye mucho cuando les gritas porque ven que sigues ahí luchando, que no te rindes. Si no lo haces, piensan que estás apagada y se refuerzan”.

10- El bádminton es el deporte de raqueta más rápido que existe, llegando a alcanzar el volante los 300 km/h, como un Fórmula 1. Por eso es clave la visión y Carolina Marín cuenta en su equipo también con un optometrista.

11- La raqueta de Carolina Marín está hecha a medida. Es de fibra de carbono y su peso puede oscilar entre los 75 y los 90 gramos. Su precio, aproximadamente 270 euros.

12- Se cuida cualquier detalle y, si va a jugar algún torneo, por ejemplo Malasia, donde el aire condicionado se pone muy fuerte, su entrenador instala ventiladores para que se entrene en esas condiciones.

13- Es rociera y siempre recibe el apoyo de la Hermandad del Matriz de Almonte. Cada medalla que consigue se la ofrece la Vírgen del Rocío y cuando regresa a casa las pasa por el manto de la Virgen del Rocío para que le ayude. Compite con una cadena con la medalla de la Virgen del Rocío y la inicial de su nombre.

14- Fuera del pabellón, se considera “muy abierta, simpática, alegre, le encanta reírse y pasarlo bien con sus amigos”. “Además, trato de disfrutar al máximo de mi familia, ya que debido a la distancia no puedo estar con ellos todo lo que me gustaría”, comenta.

15- El plan perfecto de Carolina Marín después de ganar el oro es: “El móvil apagado, tirarme a descansar en una playa de Huelva y unas gambitas”.