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Según ha informado el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, no suprimirá las cesiones, sino que intentará evitar que equipos con un gran número de jugadores acapare el mercado con cesiones y permitir otros clubes con menos poder futbolístico y económico puedan entrar en el mercado y financiarse también con él.

Esta medida se aplicaría junto con otras, como por ejemplo, la acotación del mercado de fichajes, prohibiendo a los equipos fichar o vender una vez empezados los campeonatos, y, por otro lado, eliminar el mercado de invierno, regular las comisiones de traspasos y continuar con la política de Fair Play financiero que existe actualmente.

La cesión pasará a ser un recurso para el crecimiento deportivo de un jugador y no para que el club poseedor del mismo haga política económica interna con ellos y que, con ello, pueda perjudicar al futbolista y al resto de equipos.