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Pedro de la Rosa (Barcelona, 1971) es un piloto diferente. Siempre es bueno hablar con los que saben. Y aprender de ellos. Él, junto a un gran equipo de periodistas, es el “culpable” de que a muchos nos empezara a picar el gusanillo por la F1 hace ahora más de una década. Luchador incansable y afable. Así es él.

P. Segunda vida en la Fórmula 1 como comentarista, ¿cómo está?

Me lo paso en grande. Me gusta entretener a la gente. Es una extensión del hobby que era y es conducir. Ahora que no tengo un volante, lo mejor que me podía haber tocado es tener un micrófono. Me gusta mucho el equipo que hay en Movistar. Tenemos un equipazo. Cuando un disfruta, hace disfrutar a la gente. De eso se trata.

P. ¿Echa de menos conducir?

Cada día a cada momento. Lo más terrible que le puede pasar a un piloto es retirarse. Aunque puedes conducir otros coches, no hay nada tan divertido como un Fórmula 1. Siempre lo voy a echar de menos. De los recuerdos se vive también, claro. No hay día que no se me pase por la cabeza. Sin embargo, voy en karting. Intento paliar el disfrute con otras categorías.

P. ¿Hay alguna entrevista que le haya marcado especialmente?

He de dar las gracias a Antonio Lobato, que el que me metió en este mundo. Él me propuso comentar las carreras cuando estaba en Telecinco. Aprendí un nuevo oficio gracias a él. Le estoy muy agradecido, nunca supe lo mucho que me iba a gustar. El periodismo engancha y ahora estoy muy enganchado. La entrevista que más me ha marcado es la del podio del Gran Premio de España del 2017. Hay que decir que hacer entrevistas es difícil. Preguntar, al mismo tiempo que escuchar y tener preparado el cartucho para hacer la siguiente pregunta no es sencillo. Uno además debe hilar las respuestas. Hasta que no lo haces, no lo sabes. En aquel podio, además de ser en inglés, sabía que había millones de personas viéndolo. La responsabilidad fue alta. Además, me avisaron con muy poco tiempo. Y pensaban que con un pinganillo todo estaba solucionado. Solo me decían a quien tenía que preguntar. Pasé nervios, pero salió bien. Mi primera entrevista one-to-one fue con Fernando. Él sabía perfectamente cuando yo estaba nervioso. Hay feeling con él. Me ayudó mucho.

“El periodismo engancha y ahora estoy muy enganchado”

P. Carlos y Fernando son la armada española… ¿cómo les ve?

Tengo muchas esperanzas en ellos este año. Van a ir creciendo, mejorando cada vez más. Va a ser un buen año para los españoles. Además, van a estar a la par. Vamos a ver muchas peleas Fernando-Carlos. Será interesante. Además, eso ayudará a que se recupere la afición por la Fórmula 1 en España. La figura de un piloto español luchando por podios es clave para volver a enganchar a la gente. También hay que decir que hay una parte muy importante del aficionado español que es muy fiel, pese a los tres años de malos resultados. Hay ganas de F1 en España.

P. ¿El rival a batir? ¿Y el tapado?

El claro favorito este año vuelve a ser Hamilton. Es el rival a batir y el vigente campeón. El tapado puede ser Verstappen. Con el Red Bull, puede ponerles las cosas muy difíciles a Mercedes, incluso me atrevería a decir Ferrari. Es un fenómeno, con 20 años ya ha ganado varios Grandes Premios. Debutó en F1 con 17 y es una pasada. Tiene un talento innato y un futuro muy esperanzador. Yo corría con su padre, imagínate, y le veía dando vueltas por el box.

P. Estamos ante una nueva generación. ¿Estará a la altura de la anterior?

Es muy difícil comparar generaciones. Es cierto que hemos tenido una generación espectacular con Hamilton, Vettel y Alonso. La Fórmula 1 la han marcado ellos. Ahora es Max el que coge el relevo. La pregunta es si Leclerc puede subirse a este carro. Charles tiene un currículum prometedor, pero debe consolidarse. Hay muchos pilotos buenos, pero pocos extraordinarios.

“Max es un fenómeno. Yo corría con su padre y le veía dando vueltas por el box”

P. Hamilton y Vettel son los Messi y Ronaldo de la Fórmula 1…

Sí, desde luego. Serán, con el permiso de Max, los principales actores y aspirantes al título. Veo más fuerte a Hamilton y Mercedes que a Vettel y Ferrari. Por otro lado, a nadie la gusta ser escudero. Es como en ciclismo, el líder de un equipo se lo gana pedaleando. En todos los equipos no hay un claro número 1 hasta que los resultados ponen a cada uno en su sitio. Bottas y Räikkönen tienen las mismas aspiraciones, pero las carreras pondrán a todos en su sitio. Ser escudero es ser el principal perdedor, a nadie le gusta.

P. ¿Cuánto queda para ver una mujer piloto en la Fórmula 1?

Estamos muy cerca de ver una mujer en la parrilla de salida de la Fórmula 1. Creo que Tatiana Calderón probablemente es la que más cerca esté. Es una cuestión de tiempo, aceptando que la mujer siempre lo va a tener más difícil que un hombre a nivel físico. Este deporte sigue siendo muy dura. Genéticamente, es más débil una mujer. Tiene mucho mérito que una mujer luche de tú a tú con los hombres. El componente físico es importante. Queda poco tiempo y puede ser Tatiana sin ningún problema.

P. De todo lo vivido, ¿cuál es el momento que siempre le viene a la memoria?

El podio de Hungría 2006 fue un momento muy bonito. Le tengo un cariño bestial a ese país y a ese circuito. Sin embargo, uno de los momentos mas bonitos que he vivido fue en 2005, en España. Por aquel entonces, yo era piloto de pruebas de McLaren. Los viernes podía rodar con todos. Recuerdo hacer el mejor tiempo absoluto y, al cruzar la línea de meta, escuchar a la gente. En ese momento, no sabía que había sido el más rápido, pero sentí un rugido espectacular desde la grada. Fue precioso.

“Estamos muy cerca de ver una mujer en la parrilla de salida de la Fórmula 1”

P. Es fácil juzgar desde fuera. ¿Cómo es la vida real de un piloto de Fórmula 1?

Es verdad que los pilotos son unos privilegiados. Es un sueño hecho realidad. Sin embargo, no es un camino de rosas. El porcentaje de pilotos que se inician para llegar y llegan a la Fórmula 1 es ínfimo. Has dedicarle toda la vida. Se ha de estar trabajando toda la vida. Es muy sacrificado para el piloto y la familia. Sobre todo a nivel económico. Ver solo el final y juzgar es sencillo. El camino es duro.

P. ¿Cuál es el ingrediente secreto del éxito?

El otro día me escribió un correo un chaval que me decía que quería ser comentarista. Mi consejo: que siga su sueño y que haga todo lo posible por cumplirlo. Eso sí, solo lo hará si realmente es su vocación. Si no la tienes y al primer palo pliegas las velas, no llegarás. Importante seguir soñando siempre, con actitud positiva y el pecho fuera. Miro ahora para atrás y creo que si no hubiese tenido un toque de inconsciencia, nunca me habría dedicado a la Fórmula 1. La juventud nos da un toque de ingenuidad y valentía. Hay que ser como decía Van Gaal: “siempre positivo, nunca negativo”. No importa si entrenas, sino cómo entrenas. Ahora tengo la madurez para saber cuando frenar y volver a empezar.