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Ricky Rubio ha cambiado. Para bien. No sólo de 'look', sino en calidad, acierto y técnica. Lo lleva demostrando toda la temporada, pero de buen ejemplo sirve el partido que enfrentó a los Jazz con los Minnesota Timberwolves. Ricky terminó con 23 puntos tras anotar cinco de los seis triples que intentó.

LOS NÚMEROS NO MIENTEN

La mejor prueba para certificar la temporada más letal del base son las estadísticas. Ricky está firmando los mejores porcentajes desde que aterrizó en la NBA allá por 2011. A falta de cinco partidos para que termine la temporada, acredita un 41% en tiros de campo (319 de 778 intentos esta temporada) y un 34,5% desde más allá del arco (88 de 255). 

Números que le valen para mejorar las medias de su carrera: 38,3% en tiros de campo y 32,2% en tiros de tres.

¿Y SI NO VUELVE A TIRAR?

Cuando hace tres años, los Timberwolves le pusieron 55 millones de dólares encima de la mesa para firmar su nuevo contrato, incluyeron una cláusula por la que el jugador ganaría 100.000 euros a modo extra si finaliza la temporada por encima del 40% en tiros de campo. Si simplemente no tirara más a canasta, se cumpliría.