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Los espontáneos son uno de las preocupaciones de todos los vigilantes de seguridad en los estadios de fútbol. Siempre hay algún partido en el que cualquier espectador sale al terreno de juego sin permiso para abrazar a sus ídolos.

Cristiano Ronaldo lo vivió en primera persona en el amistoso que enfrentaba a Portugal con Holanda. Un espontáneo saltó al césped y trató de besar al astro portugués, que giró su cabeza para evitar que le diese un beso en la boca, aunque no pudo evitar que le diese un beso en la mejilla.

Finalmente, se hizo un selfie después de besar al futbolista del Real Madrid, que recibió posteriormente el abrazo de otro espontáneo. Holanda venció finalmente ese partido por 0-3.