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Hace escasas horas los Hispanos hicieron historia en el deporte español. Primer cetro continental en una final en la que se decantó gracias a unos segundos treinta minutos que rozaron la perfección, de un equipo que nunca dejó de creer a pesar de los contratiempos en el camino como Dinamarca y Eslovenia. ¿Cuáles han sido las claves para que los Hispanos ganen el título?

-Equipo

Los Hispanos no tienen a un gran superclase como puede ser Hansen o Karabatic, sin embargo, han demostrado que sin estas superestrellas, o tópicos como que sin lanzamiento exterior no se puede ganar un torneo de tal calibre, es posible ganar este tipo de eventos.

Hace apenas una semana, muy poca gente confió en ellos. Tras la derrota contra Eslovenia, parecía que se iban a ir para casa en el partido contra Alemania. Ellos creyeron, pensaron que era posible y lucharon como han hecho siempre: como un equipo, como un bloque unido que rema en la misma dirección y en el que con trabajo y sacrificio todo puede ser posible.

-Buenas circulaciones de balón

En ataque, la selección no tiene tanto lanzamiento exterior, en comparación con otras potencias balonmanísticas. Sin embargo, los Hispanos jugaron muy bien sus armas en ataque con buenos movimientos de balón, cruces, permutas, situaciones de dos contra dos, continuidad hasta los extremos o contragolpes en pocos pases tras una gran defensa. Una versatilidad de recursos al alcance de muy pocos privilegiados.

Con una primera línea a un gran nivel y encontrando a Julen, que nos brindó uno de los mejores goles contra Alemania, los Hispanos tenían una diversidad ofensiva, que ningún otro combinado ha tenido en este campeonato.

-La defensa

España siempre ha tenido una gran característica en estos torneos: la defensa. En 6:0 o 5:1, los Hispanos han demostrado las variantes que tienen para que a sus rivales tengan problemas a la hora de circular y finalizar con efectividad. Viran, Gedeón, Álex, Ariño, Gurbindo o Cañellas, han sido varios de los destacados en esta labor, en la que si no conseguían frenar la acción rival, al menos, facilitaban al portero la posible trayectoria del lanzador a puerta.

A pesar de esto, y de que España ha sido el equipo que menos goles ha encajado del torneo, no se llevó ninguno de los nuestros el premio al mejor defensor del evento.

-El físico

En campeonatos anteriores, era lo que se echaba en falta de los Hispanos, la forma física. Este año parecía complicado también que acabasen bien, y es que la carga de partidos en la última semana ha sido más que notoria. Eslovenia, Alemania, Francia y Suecia en menos de seis días y en los que no se les ha visto agotados en ningún momento, gracias a dos protagonistas: 

El primero, Jordi Ribera, el seleccionador, ha dado minutos a todos sus jugadores y no ha lastrado a ninguno con sobrecarga de los mismos para llegar a esta fase final en perfectas condiciones. El segundo, Jesús Rivilla, el preparado físico de los Hispanos, ha dado con la tecla perfecta para que estén en las óptimas condiciones en cada partido y posiblemente, sea una de las piezas clave invisible para su consecución.

-Los cambios

Aitor Ariño y Arpad Sterbik han sido claves en la consecución del título. El primero llegó muy pronto, tras la lesión de Ángel Fernandez en el primer partido del torneo y desde el extremo izquierdo ha sido un seguro. Con gran capacidad para correr la contra, aportando en defensa y con eficacia en los lanzamientos. En la final, dispuso de muchos minutos en los compases clave. 

Por su parte, Sterbik, llegó para sustituir a Gonzalo en un momento bastante complicado para la selección y en el que se jugaba el todo por el todo. En semifinales salió y paró tres de los cinco penaltis que le tiraron, y en la final… recital en la segunda parte, en la que España dio un clínic defensivo para lograr el título.

Además, no solo los cambios por lesión. Las decisiones tomadas por Jordi Ribera en la final fueron decisivas para el triunfo español. La entrada de Sterbik o los minutos de Alex en la segunda parte, la rotación entre Soler y Balaguer en el extremo derecho… En definitiva, un gran número de decisiones que permitieron frescura a los Hispanos en todo el torneo y acertar en los momentos clave.

-El factor suerte

Ningún torneo se gana si este factor y aunque es cierto que tocó Francia en semis, Suecia sólo ganó la mitad de encuentros que disputó en el torneo y eliminó a Dinamarca, rival que nos venció en la primera ronda y que a priori tiene mejor equipo que los escandinavos. Si a eso le sumas que jugaron una prórroga y horas más tarde que los españoles, el factor físico benefició, y mucho en la segunda parte. 

Además, los resultados de la segunda fase y los empates de Alemania en la primera, también hicieron posible que los Hispanos siguiesen con opciones de llegar a semis.