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La Copa del Rey es por antonomasia la competición para que los incomprendidos se revelen. Es el caso de Joaquín Correa. El joven centrocampista argentino está acelerando su proceso de adaptación en Europa gracias a la Copa. Así lo constatan sus hasta ahora cuatro goles, el último decisivo para sumar la victoria en la ida de la eliminatoria de cuartos contra el Atlético de Madrid.

El tanto de Correa ha colocado al Sevilla a las puertas de las semifinales y paralelamente puede servirle para captar la atención de Vincenzo Montella. El equipo, tal y como constatan sus tres derrotas seguidas en LaLiga, precisa de cambios en el campeonato de la regularidad. El mal momento colectivo coincide con el de dulzura que vive Correa, quien está llamando a la puerta de la titularidad en todos los campeonatos. Con la marcha de Vitolo, parecía que al ex de la Sampdoria se le despejaba el horizonte en su segunda temporada. Nada más lejos de la realidad. El Sevilla apostó en verano por la experiencia de Nolito y Jesús Navas y nuevamente le tocaba remar contra corriente para encontrar su hueco.

Transcurrida más de media temporada, ha quedado claro que Correa está listo para asumir un papel preponderante y ayudar al equipo a finalizar entre los cuatros primeros de LaLiga. El objetivo pasa, a corto plazo, por hacer buenas las cuotas de fútbol y superar en la jornada 20 al Espanyol en Cornellà-El Prat. Para que así sea el Sevilla precisa de más chispa y mordiente en el ataque, cualidades que Correa está cualificado para aportar desde el flanco izquierdo. Jugador de regate rápido, con facilidad para el centro y, sobre todo, con gol desde la segunda línea, puede mejorar las prestaciones ofensivas del equipo menos goleador entre los siete primeros. Correa no tenía el beneplácito de Eduardo Berizzo, pero la llegada de Montella puede cambiar su rol dentro del bloque hispalense. Y es que su trayectoria por LaLiga se resume en solo 507 minutos disputados, por lo que es de largo uno de los jugadores menos usados de la plantilla. Con regularidad y continuidad, Correa ya ha demostrado de lo que es capaz en la Copa. Dejando a un lado los galones y el caché, el futbolista argentino merece una oportunidad desde el inicio, aunque signifique sentar a Nolito.

El Sevilla precisa de cambios urgentes para competir con el Atlético, el Valencia y el Villarreal por acabar en la zona noble y la solución no tiene por qué estar en el mercado invernal. Se encuentra en casa. Basta con echar un ojo al banquillo.