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Eduardo Herrera, presidente de RFAF (Real Federación Andaluza de Fútbol) vuelve a ser protagonista al abrirse una investigación de nuevo, por parte de la UCO, hacia él. El ex delegado, Félix Pérez, también está siendo investigado. La pasada vez que los agentes de Policía registraron la sede de la RFAF fue tras lo ocurrido en torno a la figura de Miguel Ángel Villar y su hijo Gorka, que terminó manchando a varias de las Federaciones de fútbol del país.

Salen a la luz entonces, tras la investigación, unos documentos que habían sido escondidos hasta la fecha, tal y como informa OkDiario. En esos informes, se han encontrado algunos casos que comprometen a la figura de Herrera, como el que acredita que usó dinero público para comprar medicamentos que “favorecen el rendimiento sexual” de aquel que las consume. La operación ha sido bautizada así como “Operación Viagra”. El importe de gasto en estos productos asciende a más de 2.000 euros.

Ya en 2013, su puso en duda y se investigaron una serie de subvenciones concedidas a Huelva. La constructora del ex-delegado, Félix Pérez, fue entonces la adjudicataria de los contratos. Entonces, un total de 600.000 euros no habían sido justificados.