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Un triple limpio, que por la forma de salir de las manos de Manu Ginobili, más bien parecía un pase al que no llegaba LaMarcus Aldridge, pero el balón acabó entrando sin tocar el aro, fue ahí cuando el jugador de los Knicks continuó con la pelota cómo si hubiese cogido el rebote de un mal pase de Ginobili.

Tras la insistencia en la protesta del veterano jugador argentino, los árbitros, que habían continuado la jugada, tuvieron que revisar el video y, efectivamente, el balón había entrado.