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Ricardo Kaká no volverá a vestirse de corto, al menos de manera profesional, tras su decisión de retirarse del fútbol de campo, para pasar a los despachos. Ha dejado claro el brasileño que no entrenaría y que lo que buscará es una labor más de manager o directivo.

Sobre su etapa en el Real Madrid, Kaká quiso sincerarse: “No fue lo que esperaba. Sin embargo, fue una lección para mi vida y para mi profesión. Empiezo a tener problemas físicos y a no tener continuidad por parte de los técnicos. Nunca tuve ningún problema con Mourinho. No le culpo ni a él ni al Madrid”, explicó a Globo TV.

“Yo quería convencer a Mourinho que podía tener más minutos y más continuidad en el equipo, que podía ser importante. Entrenaba mucho. En el club, en casa, solo”, continuó explicando el mediocentro, último balón de oro antes de la era de Cristiano y Messi.

Las lesiones (pubalgia) y su mal estado de forma provocaron que su fichaje por el Real Madrid terminara siendo un fracaso. “En la semifinal de Champions contra el Bayern de Munich, en el Bernabéu. Con el partido empatado 2-2, Mou me llama. En mi cabeza, me dije que ese era el día, que iba a entrar y resolver, y que volvería a jugar con el Real Madrid. En los penaltis, Cristiano falla el primero , yo fallo el segundo y Sergio Ramos el tercer. Ese fue el día más difícil en el Real Madrid”, admitió el brasileño, que cuelga las botas pero no la sonrisa.