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Desde McLaren han aprendido la lección: no ilusionarse con la llegada de un nuevo motorista antes de ver que rendimiento ofrece la unidad de potencia. Ya ha pasado con Honda tres veces y no quieren que con Renault se repita el caso.

Eric Boullier ha sido el encargado de frenar las esperanzas de Fernando Alonso: “Sería un error echar campanas al vuelo y dar un pronóstico ahora sobre cual va a ser el rendimiento del nuevo motor. No hay promesas. Iremos viendo dónde estaremos” aseguró el director deportivo de la escudería británica. 

A pesar de ello, mantiene la confianza depositada en el chasis, una de las partes del coche que mejor ha funcionado y que en caso de que el motor no hubiese dado tantos problemas, la posición de McLaren no sería tan mala: “La estructura del chasis no se verá modificada. El único cambio que se podría producir es el fabricante del nuevo motor. De haber dependido del rendimiento del chasis, podríamos haber estado en el podio. Esa es la esperanza que tenemos”.