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Artemi Gavezou, medallista olímpica en Rio de Janeiro, pasó
por la redacción de para estrenar la sección QUÉ! olímpicos, para hablar de un deporte querido por muchas y al mismo tiempo tan desconocido como la gimnasia rítmica. Un deporte que tantas alegrías ha dado al deporte español. La plata en Río de Janeiro fue la confirmación de que “si se cree y se trabaja, se puede”.

La 'corta' trayectoria de la deportista española fue el tema de inicio de una entrevista en la que destacó el buen humor. “Estos años se me han pasado rápido, pero lento a la
vez, ha sido una preparación muy densa, que ha servido para adquirir
experiencias”,
explicaba Artemi a este diario, orgullosa del trabajo realizado del “Equipaso” en estos años.

Actualmente, Artemi se encuentra “en un modo mucho
más relajado”.
Los cuatro años de preparación a los JJ.OO. supusieron un esfuerzo físico apoteósico, que terminó culminando la gimnasia española -en la disciplina rítmica- con una plata que supo a oro y a mucho más. “Es necesario parar un poco después de tanto tiempo compitiendo”, asegura, al mismo tiempo que admite sigue entrenando con la misma rutina de siempre.“Los días que entreno siguen siendo en los que encuentro el orden”, admite, ya que la rutina creada es difícil de variar tras tanto tiempo.

“Masterclasses” para mantener el sueño de las generaciones que vienen detrás en la gimnasia española. Eso es ahora lo que motiva, entre otras muchas cosas, a Artemi. El objetivo: acercar el olimpismo a las chicas jóvenes: “En una Master
Class no solo vas a enseñar, vas a demostrar esa experiencia para que vean que
si tú has llegado ellas también pueden”,
deja claro, mientras se le crea un gesto de emoción en el rostro. “Es un alegría ver que hay un futuro y que puedes aportar
ese granito de arena en la formación de las chicas”,
comenta orgullosa de ser considerada ejemplo dentro de un mundo tan complicado como el del deporte.

La pasión por un deporte es clave para poder tener
posibilidades de triunfar en algo, lo que obligatoriamente lleva a preguntar: ¿cómo de grande es la pasión de Artemi por
este deporte? Su contestación fue clara, concisa e iluminadora. “La gimnasia rítmica era lo que más quería desde pequeña, mis
padres me han apoyado mucho, incluso cuando cambié de país por el deporte.
Eso
demuestra la pasión que he tenido por este deporte”, afirma, mientras mira la medalla de plata que tanto tiempo y tanto sacrificio ha costado conseguir. “Sabe a oro”, admite.

El nivel mediático de la gimnasia rítmica es muy mejorable
en los medios: “Estos dos años, con los juegos olímpicos, se ha hablado mucho
más de la gimnasia rítmica, pero aun así se podría mejorar”
, dejando un consejo
incluso para los medios de comunicación: “Creo que habría que darle un
seguimiento mayor a la gimnasia, hacer una sección en cada periódico”.

Además de llevar el deporte en la sangre y ejercerlo en la élite, Artemi también es estudiante de Administración
de Empresas en la UCAM. El tiempo para entrenar, estudiar, respirar y volver a empezar se reduce más aún. “Si
quieres algo, al final sacas tiempo para todo, la UCAM entiende lo del deporte
y me dan flexibilidad a la hora de hacer exámenes o entregas, eso se agradece
un montón”,
explica sonriente. La UCAM tiene desde hace muchos años un programa especial para deportistas de élite, que permite que muchos de ellos puedan cumplir su sueño y, al mismo tiempo, labrarse un futuro mejor.

Es muy complicado llegar a la élite, pero mucho más cuando
tu familia está lejos de ti. Grecia es su cuna natal, España el lugar en el que creció. Aún así, la conexión es total, en cuanto al apoyo se refiere. “No hablo muy a menudo con ellos, pero sé que están ahí para
apoyarme”
, comentaba mientras recordaba sus años en Grecia como amateur de la gimnasia, dejando claro que no habría llegado a nada sin la ayuda, anímica y necesaria, de los suyos: “Siempre
me han apoyado en todas mis decisiones”.

Ídolos tenemos todos. Sin embargo, la clave del éxito erradica en “ser una esponja”, como explica Silvia Dominguez en una entrevista que recientemente concedió al QUÉ!. Lo mismo piensa ella. “No podría decir un nombre, intento fijarme en las claves
del éxito de otras personas, sean del ámbito que sean”
.

Aunque fue complicado sacar el deporte por un momento de su rutina, entre risas, Artemi se define como una persona “disciplinada,
alegre y decisiva”, mientras asegura que se ha dado cuenta de que, en la vida, 
“solo consigues algo si crees que puedes
conseguirlo de verdad”
.

Tokyo 2020 aún “queda lejos”, pero la gimnsia no entiende de rendirse, y mucho menos de no intentarlo. “¿Por
qué hay que ponerle un techo a este equipo?”, finalizó, terminando así una auténtica conversación digna de hemeroteca.