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Lewis Hamilton ya es toda una leyenda de la Fórmula 1. Son cuatro mundiales de Fórmula 1 ganados. No solo se mete en el club de los cuatro con Prost y Vettel, sino que supera a leyendas como Niki Lauda, Jackie Stewart, Nelson Piquet o el mismísimo Ayrton Senna, al que ya superó en poles en Canadá, sino que también es el piloto británico con más títulos mundiales.

Sin embargo, no pudo hacerse con la victoria para terminar de saborear una temporada que ha sido redonda para él, donde ha batido todo tipo de registros. Un incidente con Sebastian Vettel en la primera vuelta le costó un pinchazo en su rueda trasera y complicó sobremanera su carrera. Suerte que el alemán salió perjudicado de un incidente previo con Verstappen, que le impidió culminar su remontada y seguir con vida hasta el final.

Una carrera que, pese a los incidentes previos y al cambio de panorama que ofrecía desde el inicio, no tuvo mucho misterio. Verstappen supo liderar de cabo a rabo la sesión y no tuvo rival para conseguir la tercera victoria en F1 de su palmarés. El motor Renault volvió a ser un fiasco y provocó los abandonos tanto de Hülkenberg y Sainz, por un lado; y de Ricciardo y Hartley, por otro.

Fernando Alonso,a diferencia de la sesión clasificatoria, si pudo maquillar el mal resultado del sábado y terminó finalmente en zona de puntos, en décima posición. El propio Carlos no pudo progresar con su Renault y con el gran trabajo que realizó en Austin.