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miércoles, 21 octubre 2020 21:54

El Real Madrid recupera el liderato tras su victoria 1-4 al Celta

La Liga Santander no está hecha, pero está al punto. El Real Madrid tiene el campeonato liguero al alcance de su mano después de vencer 1-4 al Celta de Vigo y recuperar el liderato -tiene 90 puntos por los 87 del Barça- a falta de una jornada por disputar. Con esta victoria, el Barcelona estaría obligado a ganar al Eibar el Domingo y esperar una derrota madridista en la Rosaleda -a los de Zidane les vale con puntuar contra el Málaga, haga lo que haga el Barça-, para proclamarse Campeón de Liga.

Y por fin se disputó el partido de Balaídos. Un encuentro que se tenía que haber jugado a principios de febrero, pero que se tuvo que aplazar por culpa de los desperfectos que produjo un temporal en la grada Río del estadio. Por entonces los de Berizzo estaban a las puertas de una final de Copa. Tenían un partido de semifinales contra el Alavés entre semana, y desde Vigo no se veía con malos ojos aplazar el choque, para tener más descanso y no tener que tirar de los menos habituales, a pesar de las escasas fechas en el calendario para jugarlo. No se buscaron  alternativas y el duelo se pospuso al día de hoy, a tres días de la última jornada de Liga.

Zinedine Zidane ha conseguido que sus jugadores lleguen como motos al final de temporada gracias a su política de rotaciones, y parece que el cansancio no hace mella en ellos. Caso especial está siendo el de Cristiano Ronaldo. El portugués está acabando el curso a un gran nivel que se ha trasladado con goles decisivos, en el último mes y medio. Tantos importantísimos al Bayern, al Atlético, al Sevilla y ahora al Celta. Ronaldo se echó el equipo a la espalda una vez más, transformando los dos primeros goles de la contienda. Un doblete con la zurda para encarrilar el partido, y para batir el récord de 366 goles en las cinco grandes ligas que ostentaba Jimmy Greaves, dejando la nueva marca en 368 tantos.

Corría la hora de encuentro, con 0-2 en el marcador, cuando llegó la segunda acción polémica -la primera fue una mano de Varane fuera del área en la que los jugadores del Celta pidieron penalti-. Iago Aspas caía raro en el área, aunque derribado por Sergio Ramos, y el árbitro, Martínez Munuera, creyó ver un engaño del delantero gallego en froma de 'piscinazo' y le amonestó. Segunda amarilla y a la calle. Vio mal el colegiado. Tan sólo un minuto después volvió a errar, pero esta vez en el otro área. Penalti no pitado sobre Ronaldo.

Con diez, el Celta lo siguió intentando en cada ocasión que dispuso. Y en un mal pase de Isco -un fallo que no malogró el partidazo del malagueño-, Guidetti aprovechó para hacer el 1-2 en el 69'. Sin embargo, no hubo tiempo para las dudas en los madridistas. Benzema conseguía el 1-3 un minuto después y noqueaba a los celestes. El Real Madrid pudo aumentar la ventaja en el marcador en alguna llegada más, pero no fue hasta el 88' cuando Kroos puso el 1-4 final. Cuatro dianas con las que el conjunto madridista bate otro récord, el de más goles fuera de casa en una temporada con 56 tantos. Y todavía queda Málaga.

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