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Mucho Atleti para tan poco Valencia. Fuera de los puestos de
Champions, tras el mal partido en Riazor de los de Simeone, y con la presencia
en el palco del santo y seña del Calderón, Fernando Torres, apoyando a su equipo,
era imprescindible ganar. El “niño” pudo acudir a presenciar el encuentro tras
el choque con Bergantiños el pasado jueves que le llevó al hospital Modelo de
La Coruña con un traumatismo craneoencefálico. Ganar para volver a la cuarta
plaza, y para dedicárselo al homenajeado por la parroquia rojiblanca, Fernando
Torres. En el minuto 9, la grada del Calderón coreó al unísono el nombre del
delantero de Fuenlabrada. El fondo sur acompañó los cánticos con una pancarta que
rezaba este mensaje: “El Calderón te quiere. Fuerza Torres”

Y mientras recibía un emotivo y precioso homenaje, Griezmann
culminó el minuto mágico de la tarde con un gol, gracias a una contra
fulgurante llevada por Koke. Entre dos jugadores del Valencia buscó el pase al
espacio para Antoine Griezmann que con la pierna izquierda y dentro del área, disparó
raso y cruzado para poner el cuero a la izquierda de la portería de Diego Alves.
El “principito” celebraba el tanto levantándose la camiseta hasta la altura del
pecho, mostrando un mensaje dedicado: “Feliz cumple, Gordita”.

El resultado hacía justicia por lo visto en esos primeros
diez minutos. Tras el tanto, el Valencia no reaccionó. Horizontal, lento, plano
e inofensivo. El metrónomo de la escuadra de la capital del Turia, Parejo, es
el espejo del estado de ánimo de su equipo. Y estuvo absolutamente
desconectado, intrascendente y poco participativo.

Tras el descanso, sin noticias del Valencia. El Atlético
salió tan enchufado como en los primeros compases del primer tiempo y en apenas
tres minutos, tuvo dos ocasiones para encarrilar el partido. Avisó Carrasco,
sentenció Gameiro. El francés, asistido por Filipe, que había robado un balón
en la banda izquierda, sirvió el pase en bandeja al ex del Sevilla, para que
desde la frontal del área disparara con potencia. La fortuna sonrió a Gameiro,
ya que su chut se envenenó tras tocar en Mangalá. Diego Alves no pudo hacer
nada por atajar el balón. 2-0.

El partido estaba prácticamente cerrado, con un Atlético con
hambre, presionando y trabajando a un rival gris, ausente y que nunca
estuvieron cerca de la remontada. Voro intento revolucionar el encuentro dando
entrada a Santi Mina y Bakkali. Simeone introdujo como respuesta a Thomas y a
Gaitán. Dos cambios que surtieron efecto de forma directa en el luminoso.

En el minuto 70, un error de Cancelo, costó el tercero al
Valencia. Gaitán aprovechó el fallo del lateral valencianista, buscó a Thomas,
que no alcanzó a controlar el cuero pero sí a prolongar hacia dentro del área
donde se encontraba Griezmann, que con la puntera de la bota derecha marcó el
tercero y definitivo tanto del encuentro. Gol, sentencia y a pasar la semana en
puestos de Liga de Campeones.