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El FC Barcelona sufrió para vencer 2-1 a un Leganés que por momentos fue mejor que culés. Solamente los dos goles de Leo Messi y las buenas actuaciones de Ter Stegen evitaron que los 'pepineros' se llevasen un merecido premio en forma de puntos.

El argentino empujo a la red un centro raso de Luis Suárez a los cuatro minutos de partido. Todo hacía indicar que el Leganés pagaría los platos rotos de la derrota en Champions contra el PSG, pero ni mucho menos fue así. Esos primeros minutos fue de lo mejor que dejó el Barcelona a lo largo del choque. Los de Luis Enrique controlaban el duelo, tenían la pelota, pero sin saber qué hacer con ella. Sin Busquets, baja por sanción, y sin Iniesta, que estaba en el banquillo; el Barcelona no encontraba quién llevase las manijas del juego. 

La medular formada por André Gomes en el centro y con Rafinha y Rakitic de interiores, hacía aguas. La mala actuación del portugués en los últimos partidos y en la noche de hoy terminó por acabar con la paciencia de la afición blaugrana, que se lo reprochó con pitos. El balón apenas pasaba por las botas de los tres hombres del centro del campo, algo inaudito en la reciente historia del Barça, siendo los centrales y después los hombres de arriba los jugadores que más pases dieron del equipo. Un dato alarmante que evidencia la crisis de juego por la que atraviesa en conjunto dirigido por Luis Enrique.

Una depresión futbolística que se ha trasladado al estado anímico de los futbolistas, que juegan con una falta de confianza preocupante. Todo lo contrario que su rival en la noche de hoy. El Leganés se vio en todo momento dentro del partido pese a ir abajo en el marcador, animado por la imprecisión de los culés en la noche de hoy.

Los 'pepineros' vieron que era posible sacar algún punto de este encuentro. El Barça estaba grogui, unos mortales olieron la sangre y se lanzaron a por un dios herido. Era la oportunidad de puntuar en el Camp Nou. Sin embargo, se toparon con un cancerbero como Marc André Ter Stegen salvaguardando las puertas del inframundo. Detuvo hasta cinco ocasiones de gol, y apunto estuvo de evitar el tanto de Unai López que se le coló entre las piernas. Transcurría el minuto 71 cuando el de Rentería puso el 1-1 en el marcador.

El tiempo llegaba a su fin y los de Garitano ya se veían con un merecido punto en el bolsillo, cuando llegó el penalti a un minuto para la conclusión del encuentro. Neymar forzó el error de Mantovani, que se resbaló delante del brasileño. El zaguero fue al suelo de rodillas y metió la pierna buscando el balón. Penalti claro visto en directo, pero que ofrecía más dudas viéndolo repetido por televisión. Aún así el colegiado señaló la pena máxima sin dudarlo. Un lanzamiento que Messi se encargó de ejecutar y de marcar, pero no de celebrar (y eso que era el gol de la victoria). El argentino debió pensar que el Leganés no merecía tanto castigo después de plantarle cara a un grande como el Barça. A pesar del mazazo, los 'pepineros' tuvieron la última en el 93' para el empate en la botas de El Zhar.

Los de Luis Enrique siguen en la UCI tras lo que pasó en Europa, y el domingo tienen un duro examen contra el Atlético de Madrid en el Calderón.