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Vitoria es la ciudad feliz. Tras
una semana mágica, logrando el pase para semifinales de copa, venciendo al
Barcelona en baloncesto, hoy no pudo culminar un fin de fiesta que habría sido
maravilloso de haber vencido al conjunto rojiblanco. El alavés empezó
sorprendiendo al Atlético de Madrid con varios acercamientos al área y tuvo en
el minuto 7 una ocasión clarísima de Ibai para marcar el primero. Moyá, el
mejor de su equipo, tuvo que emplearse a fondo para evitar el primer tanto. 

Tardó 18 minutos el equipo
colchonero en pisar el área del Alavés, con un libre indirecto botado por Koke
que no llego Griezmann.

Sin embargo, cuando mejor estaba el
Atlético, llego la más clara del Alavés, con un remate de Laguardia al larguero
a centro de Theo. A partir de ese momento, los de Simeone adelantaron líneas y
empezaron a tener mas posesión de balón (que durante los primeros 27 minutos,
el porcentaje era 73-27% a favor de los de Pellegrino).

Eso si, el equipo visitante jugó sin
ningún tipo de profundidad y el Alaves encontró espacios a la contra para
condenar a su rival con un Camarasa imperial haciendo sufrir a Godin y Gimenez.

Al descanso, enfilando el túnel de
vestuarios, Deyverson y Godin tuvieron un pequeño enfrentamiento. El delantero
alavesista le recriminaba los agarrones al uruguayo en las jugadas de balón
parado. Un conflicto que tuvo continuidad en el segundo periodo.

La primera parte fue preciosa, tuvo
de todo y a buen seguro dejó muchas dudas y negativas a su entrenador, Simeone.
El equipo salió con la idea de tener el balón, con Saúl y Koke en el centro del
campo, con Carrasco y Gaitán en el los extremos. Pero, la intensa presión
blanquiazul dificultaba la construcción de futbol rojiblanca.

El Atlético de Madrid salio
mas enchufado y con las líneas mas adelantadas, pero ya avisó el Alavés a la
contra de nuevo por medio de Camarasa, mano a mano con Moyá, pero el
centrocampista no acertó a rematar entre palos.

Y la peor de las noticias llego en
forma de lesión para el Atlético. Giménez, en un lance con Deyverson, se
lesionó en el muslo. La lesión llega en un mal momento, días antes de la
semifinal de copa ante el Barcelona. El uruguayo se marchó llorando de
Mendizorroza, y tuvo que ser sustituido por Savic.

El contratiempo en forma de lesión,
provocó respuesta inmediata de Simeone, que introdujo varios cambios que no
surtieron efecto en el juego. Gameiro y Carrasco se marcharon murmurando y
enfadados por la permuta, y el belga pagó su frustración pateando una botella.

El Alavés se comió al Atlético de
Madrid y desperdició varias ocasiones claras para adelantarse. Pero el fútbol
tiene sitio para las sorpresas y cuando mejor estaba el equipo vitoriano, Gaitán
se plantó solo mano a mano con Pacheco y tuvo la mas clara del partido para los
colchoneros. Buscó doblar al portero criado en la cantera del Real Madrid, pero
le adivinó las intenciones.

La ocasión del argentino despertó
al Atlético y el partido entró en una espiral de futbol ofensivo por parte de
los dos. Sin embargo, Simeone ordenó a sus futbolistas asegurar el empate y los
últimos minutos fueron un absoluto monólogo blanquiazul. Theo tuvo la ocasión
de sentenciar al equipo que le tiene cedido en el Alaves. También tuvo la última
en un centro envenenado al área en las postrimerías del partido. El centro
envenenado no encontró rematador y Ocón Arraiz ordenó el final del partido, que
terminó con tensión. Godín impactó con su codo en la cara de Manu García, al
que luego le dio una colleja en el área, para, posteriormente, retarse a
escupitajos con Deyverson.

El Alavés suma un punto que a
priori podría ser bueno, pero que tras el encuentro, sabe poco para el equipo
vasco. El Atlético se sumerge en sus dudas, pierde a Gimenez para la ida de
copa, y queda tocado de cara a ese trascendental partido ante el Barcelona.