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El Barcelona disparó por primera vez en el partido en los
primeros cuarenta minutos, gracias a un tiro de Luís Suárez, desde fuera del
área. Un dato determinante en el buen hacer de la Real y de lo poco que mostró
el equipo de Luis Enrique. Sin la posesión (54-46 %, para los vascos), con peor
efectividad en los pases que su rival, y dejando unas sensaciones paupérrimas.

Pudo ser peor para los blaugranas. Al descanso 0-0, con una
Real que tuvo varias ocasiones claras para adelantarse en el marcador y fue
infinitamente superior. Xabi Prieto, absolutamente inspirado, tuvo la más clara
con un remate a bocajarro que no vio puerta, pero también logró otro remate que
acabó atajando Ter Stegen. Varios sustos incomparables con los que tuvo el
Barcelona en forma de lesiones: El primero, el de Jordi Alba, tras caer al
suelo con Carlos Vela, se hizo daño en la rodilla, y tras unos minutos de
suspense, pudo continuar. Algo similar ocurrió con Gerard Piqué que tras un
choque con Mikel Oyarzabal, se lesionó en el tobillo. Un lance que parecía
tener peor pinta que la de su compañero Jordi Alba. El central pidió el cambio,
pero luego reingresó al terreno de juego, con una evidente cojera.

Tras el descanso, Luis Enrique no lo vio claro y decidió
introducir cambios para modificar el devenir del encuentro. Rakitic se quedó en
la caseta y entró en su lugar Denis Suárez. Y aunque en cierta medida, sí es
verdad que el Barcelona salió más enchufado al terreno de juego. Al menos, sí
se asemejó ligeramente más a lo que suele ser el Barça. Y cuando mejor parecía
estar el equipo catalán, Carlos Vela en mano a mano con Ter Stegen marró la
ocasión, pero el rechace favoreció a Willian José, que de cabeza, la metió en
la portería, aunque a punto estuvo Piqué de sacarla.

Pocos minutos más tarde llegó el tanto del Barcelona, en el
único error defensivo de una impecable Real Sociedad. Carlos Martinez se lanzó
al suelo buscando cortar un pase a Neymar. El brasileño realizó un autenticó
jugadón, se internó en el área, buscó el pase para Messi, y el argentino no
falló. Poco más tanto de Ney como de Leo. Menos aún de un indolente Luis
Suarez. Absolutamente desaparecidos en combate, pero que con muy poquito les da
para sacar la jugada del gol que les da un punto. De dos tiros entre palos, y
solo uno le bastó para empatar.

A partir de ahí, la Real no decayó, siguió en la misma línea
y continuó dominando. Tuvo ocasiones y por fin logró marcar. Un disparo de la
Real al larguero (el cual botaba en la línea, dejando ciertas dudas de si había
entrado en la portería)  dejaba el
rechace para Juanmi, que la empujaba a portería vacía. El juez de línea anulaba
el tanto injustamente por fuera de juego que no era, y evitaba que se culminara
la debacle de un Barcelona irreconocible. Después Carlos Vela tuvo un balón al
palo que hubiera significado la victoria de los vascos. Finalmente, empate a
uno. El Barcelona llegará al clásico ante el Madrid con seis puntos de
diferencia, y con unas sensaciones muy preocupantes. La Real logró siete
ocasiones más que un indolente Barça, al que en palabras de Piqué “le faltó
actitud” y en boca de su entrenador, Luis Enrique “Sacaron un punto que no
merecieron”. Con desidia y sin alma, es imposible la remontada para ganar la
liga.