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Los primeros 18 minutos pocas cosas ocurrieron dignas de
destacar. Y eso que nada más empezar, Neymar botó una falta desde la frontal
del área que pudo llevar peligro, pero que finalmente acabó en corner. Poco o
nada más del conjunto azulgrana en el primer periodo. El Celta se fue
apoderando del dominio del balón y del control del juego ante un Barcelona
aletargado y desconectado… quién sabe si por las rotaciones, con un centro del
campo casi inédito (Busquets, Arda, André Gomes) o si fue por la presión
intensa ideada por Berizzo en la medular, con un Radoja que fue la sombra de
Busquets (capitán del Barça ante la ausencia de Iniesta y Messi).

Sea como fuere, lo cierto es que esa falta de concentración
provocaría el primer gol del partido firmado por Pione Sisto. Salida de balón
de Ter Stegen en corto buscando a Busquets. El pase fue un regalo para el Celta,
lo que propició el robo de pelota de Radoja en tres cuartos de campo. Buscó el
serbio a Iago Aspas, que asistió al danés Sisto para que definiera cruzado desde
la parte derecha, al segundo palo.

El cortocircuito de los de Luis Enrique siguió y no tardaría
mucho en hacer el segundo. El conjunto olívico se lo empezó a creer, tuvo
varias ocasiones para marcar de nuevo, y en el minuto treinta, Aspas pondría el
2-0, tras otro error de Busquets, que peinó un balón largo hacia atrás para que
el de Moaña cogiera el cuero, encarase a Piqué y batiese a Ter Stegen con la
pierna izquierda.

Y sin tiempo para asimilar el segundo mazazo, dos minutos más
tarde, un centro desde la banda derecha buscando a Iago Aspas acabaría con
Mathieu cruzándose para evitar que el envío llegase a su destino, con tan mala
fortuna que se la metió en propia puerta.

En el segundo tiempo, Luis Enrique movió ficha, introdujo a
Andrés Iniesta por Rafinha, puso a Arda más arriba y empezó a generar problemas
a un Celta que poco a poco se fue echando para atrás. Piqué dirigió a su equipo
para adelantar líneas y arrinconar al conjunto gallego. Y fue precisamente el líder
sin brazalete quien recibió el centro del manchego Iniesta, desde la banda
izquierda para que el 3 entrase sin oposición en el área y rematase a puerta en
el que fue el primer tiro a palos del conjunto catalán.

El devenir del encuentro cambió ostensiblemente cuando seis
minutos después, un penalti de Hugo Mallo sobre André Gomes llevaría a Neymar a
batir a Sergio Álvarez desde los once metros y poner el miedo en el cuerpo a la
afición de Balaidos. El Barcelona había logrado ponerse de pie. Pero tal como
vino, se fue. Un error de Ter Stegen con los pies (otra vez), regalaría al
Celta un pulmón de alivio gracias a un gol del Tucu Hernández. El guardameta
alemán buscó en el área pequeña dar salida hacia un costado, dándole un
balonazo en la cara al centrocampista del Celta que acabaría metiéndose en la
portería. Una equivocación que mató al Barcelona. A la contra Aspas pudo poner
el quinto en el marcador, pero de nuevo, Piqué, imperial, de cabeza, al más
puro estilo Alesanko, puso picante a los minutos finales. Un tanto que sirvió de
poco, nada más que para maquillar el definitivo 4-3.

Este resultado propicia un nuevo descalabro del Barça cuando
no podía fallar. En una jornada de tropiezos, el que se beneficia de todo ello
es el nuevo líder, el Atlético de Madrid. Quién sabe si el Barcelona hubiera
remontado de no ser por el error de Ter Stegen…