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Cristiano Ronaldo fue sin duda uno de los grandes protagonistas de la final de la Eurocopa, a pesar de que tuvo que ver desde el banquillo como Portugal se proclamaba vencedor ante la anfitriona Francia.

El capitán de la selección lusa tuvo que retirarse del terreno de juego en el minuto 24, en la camilla y entre lágrimas. Y es que, a pesar de los esfuerzos que hizo por seguir jugando, la fea entrada que le hizo Dimitri Payet en el minuto 9 le pasó factura. Los dolores que le dejó en la rodilla izquierda apenas le dejaban correr y tuvo que ser sustituido por Ricardo Quaresma.

Ronaldo, que estaba deseando jugar la final de la Eurocopa después de haber perdido la final de 2004 en casa ante Grecia, se fue hacia el vestuario en camilla y con el rostro lleno de lágrimas.

A pesar de que el portugués aún tiene que someterse a más pruebas, las primeras exploraciones de los servicios médicos de su selección indican que sufriría un esguince del ligamento lateral interno de grado 1 en la rodilla izquierda.

Esta lesión suele llevar alrededor de un mes de recuperación, por lo que Cristiano Ronaldo podría perderse la Supercopa de Europa que enfrentará al Real Madrid y al Sevilla el próximo 9 de agosto.