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El 'número dos' del partido ultraderechista alemán Alternativa para Alemania (AfD), Alexander Gauland, ha asegurado sin avergonzarse lo más mínimo que la mayoría de alemanes no querrían tener de vecino a negros como el futbolista alemán Jerome Boateng, hijo de padre ghanés pero titular con la selección alemana de fútbol.

“La gente lo ve bien como futbolista, pero no quieren a Boateng como vecino”, ha afirmado Gauland en declaraciones publicadas este domingo por el periódico Frankfurter Allgemeine Zeitung.

Boateng está seleccionado para jugar la próxima Eurocopa de fútbol junto con otros alemanes con ascendencias extranjeras, como Mesut Özil, tercera generación de una familia turca emigrada a Alemania.

La líder de AfD, Frauke Petry, ha enmendado las palabras de su compañero de militancia con las siguientes palabras: “Quiero disculparme con el señor Boateng por la impresión generada”, afirma Petry en declaraciones que publicará este lunes el diario Bild.

El ministro del Interior, Thomas de Maizier, ha asegurado por su parte que cualquier alemán debería estar contento de tener a Boateng como compañero, conciudadano o vecino.

¿Y a aqué viene todo este debate vergonzoso y racista? Son palabras que sólo añaden pimienta a la polémica decisión de una marcha de chocolates de incluir niños de otras razas en sus envoltorios, ya que hasta ahora solo incluía niños y niñas blancos, rubios y de ojos azules.