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No ganó, pero fue 'el otro' triunfador del día en el Principado. Fernando Alonso volvió a competir a lo grande con los más grandes. El español fue 'magic de nuevo para ser quinto en Mónaco a pesar de seguir contando con un monoplaza muy deficiente y lejos de la promesa de los últimos 15 días. “La lluvia crea incertidumbre y hay que arriesgar”, dijo Alonso como esperando alguna circunstancia propicia para sacar su mejor pilotaje.  Y ocurrió. Lo de Mónaco ha sido lo mejor de lo que llevamos en la temporada tras su sexta posición en Sochi

Tras la fuerte lluvia del inicio, y en medio de coches de seguridad, toques, choques contra el muro, batallas entre pilotos y el baile en boxes, Fernando Alonso volvió a ser el más listo. El español ganó gran parte de los puntos logrados este domingo al cambiar neumáticos pronto, en la vuelta 15 para montar mixtos, y al poner los superblandos en la 33, saliendo quinto en pista.

A partir de entonces, el español defendió su posición con uñas y dientes y consiguió mantener detrás a todo un líder del mundial como Nico Rosberg, haciéndose muy ancho en las estrechas calles del Principado ante el piloto germano, que finalmente perdió una posición en la última vuelta a favor de su compatriota Hulkenberg. Antes, el de Mercedes incluso pudo adelantar al bicampeón del mundo en la bajada del túnel, pero tuvo que devolverle la posición al ovetense al saltarse la chicane. Alonso obligaba a Rosberg a ir al límite 

De nuevo, Alonso logró colocar a McLaren en una posición que los de Woking no merecen por coche.  Ya lo hizo en el GP de Rusia con la sexta plaza, y tan sólo Grandes Premios después mejoró la gesta. 

Hamilton, muy dolido por ser tercero en clasificación por un enésimo problema en su monoplaza, salió a por todas, arriesgando como el que más en la estrategia. El inglés logró su segundo triunfo en Mónaco y su primera victoria del año en la calle de boxes. El británico decidió no entrar a boxes para poner intermedio, evitando un paso que sí dieron sus rivales por el triunfo, comenzando por Ricciardo que cedió lo más alto del cajón por su elección.

Carlos Sainz entró en boxes en la vuelta 22, pero un problema en su pit stop, demasiado lento, le complicó la carrera. Pese a ello, siguió luchando y consiguió mantener la séptima plaza, quedó lejos de Vettel y Hulkenberg en la lucha por la sexta y quinta posición. El español tenía buen ritmo, pero se vio superado por Rosberg.