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Un árbitro de la liga checa de fútbol fue expulsado del terreno de juego del partido entre el Pribam y el Slavia de Praga. El cuarto árbitro del choque no se mantenía de pie en la banda del estadio debido a las copas de más que se había tomado en las horas previas al partido.

El colegiado en cuestión, Marek Pilny, fue agarrado, tal y como se puede ver en las imágenes, por un miembro de seguridad del estadio local, quien le obligó a dejar el campo, no sin oponer resistencia, eso sí.

Los comentaristas no daban crédito a lo ocurrido, ironizando que el árbitro borracho era mucho más entretenido que los jugadores. ¡Y eso que no llevaban ni dos minutos de juego!