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La semifinal entre españoles y alemanes, de gran intensidad en su partido de ida, se decidirá el próximo martes en el Allianz Arena de Múnich. Pero el Atlético de Madrid sale de su feudo con el duelo más nivelado que nunca, ahora de verdad, pese al descomunal potencia de la plantilla bávara.

El Atlético de Madrid venció 1-0 al Bayern Múnich con un espectacular gol del centrocampista Saúl Níguez, este miércoles en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones, y dio un paso importante para jugar la final, el 28 de mayo en Milán. El ejercicio defensivo y táctico de los de Diego Simeone ensancha aún más la leyenda de un equipo instalado ya entre las seis u ocho mejores escuadras del mundo. No qiuedan muchas dudas al respecto. La solidaridad defensiva, el rigor, la dureza mental y el instinto ganador de los de la ribera del Manzanares les acercan un pasito más a la cita de Milan.

Los colchoneros, bien plantados y con una presión más alta de lo esperado que sorprendió al Bayern, obligaron en el inicio a los teutones a abusar del pelotazo, presa fácil para su defensa, mientras anulaban con ayudas y dos contra uno a las alas de los bávaros, el francés Coman y sobre todo el espectacular, Douglas Costa, una delicia de jugador todo velocidad y desborde. Con esas premisas y el trabajo de Gabi y Augusto, el Atlético fue haciendo suyo el choque en la primera mitad.

Con el rey Felipe VI de España y el seleccionador Vicente del Bosque en el palco, el Vicente Calderón se vistió de gala para un partido que quedó definido en el minuto 11 por el gol 'maradoniano' de Saúl, de 21 años, una de las grandes promesas del fútbol europeo. En una de las mejores acciones del año, el internacional sub-21 español recogió el balón en el círculo central e inició una conducción plena de técnica y potencia en la que sorteó a Thiago, Xabi Alonso, Bernat y David Alaba antes de disparar, ya dentro del área, con mucha intención al palo largo de Manuel Neuer.

En esa primera parte, David Alaba, lateral izquierdo de los teutones sacó un remate de larga distancia que se reventó en el vértice izquierdo de Oblak. Pero la respuesta de los colchoneros no se hizo esperar, cuando Fernando Torres se escapó por derecha, ingresó al área, quitó una marca y con el borde externo puso el balón en el palo derecho de Neuer. Estuvo a punto de inaugurar el marcador el 'Niño' de Fuenlabrada antes de que lo hiciera Saúl. El Bayern amasaba la posesión pero las ocasiones claras eran de los españoles. 

En el cierre los alemanes hicieron más suyo el duelo, siguieron teniendo el balón pero fueron más verticales. Sus ataques tenían peor intención y Costa seguía percutiendo contra todos y buscando el uno par uno. No consiguieron igualar pese a tener dos o tres ocasiones muy claras incluido un remate de cabeza a bocajarro que Oblak desactivó cuando alguien cantaba gol. Todavía, no obstante, tuvo una clarísima Torres que en una maniobra sublime mandó el balón a la madera en unos de eso contrataques eléctricos que preparaban para sentenciar. 

La semifinal entre españoles y alemanes, de gran intensidad en su partido de ida, se decidirá el próximo martes en el Allianz Arena de Múnich.