domingo, 27 septiembre 2020 1:40

La goleada histórica del Barça denota la decadente segunda vuelta del Dépor

Carlos Alberto Fernández

A Coruña, 21 abr (EFE).- La goleada histórica que le infligió el Barcelona este miércoles (0-8) en el estadio de Riazor evidencia la decadente segunda vuelta que ha firmado el Deportivo después de una primera parte del campeonato en la que aspiraba a equipo revelación.

Si la trayectoria hasta el ecuador del campeonato fue sorprendentemente positiva, la que lleva en 2016, con solo una victoria, colma la paciencia de una de las aficiones con más aguante de la Liga española.

Víctor Sánchez del Amo, elegido por la Liga como el técnico de la primera vuelta, quiso introducir matices cuando vio que la temporada estaba casi resuelta y, como consecuencia de esas modificaciones para tener más posesión y generar más fútbol, el Deportivo perdió su esencia: la solidez y el contraataque.

Lleva 17 encuentros de Liga consecutivos recibiendo goles, es el equipo que más tantos encaja de estrategia -trece-, y, en más de cuatro meses, solo fue capaz de derrotar al Levante (2-1).

Su anterior triunfo se remonta al 19 de diciembre ante el Eibar (2-0), el rival al que visitará el próximo sábado en Ipurúa, donde intentará reponerse de la goleada que le metió el Barcelona, el resultado más abultado que vieron los aficionados del Deportivo en Riazor en todas las participaciones del club en Primera División.

A pesar de esos números, en el vestuario la autocrítica es escasa. Para muestra, las declaraciones de Víctor tras el partido ante el Barcelona: “Hemos generado ocasiones muy buenas y a los jugadores les hemos felicitado porque han dado la cara. Cuando te cae el cuarto y el quinto es jodido. No podemos poner ningún reproche a nuestros jugadores”.

El Deportivo plantó cara al equipo azulgrana hasta que encajó el segundo gol y después fue un despropósito, una marioneta en manos de un rival que se dio un festín.

Cierto es que el equipo ha tenido una temporada complicada con las lesiones, que se cebaron de manera especial con la portería.

El arco ha quedado en manos del tercer portero, hasta cuarto en alguna jornada, el asturiano Manu Fernández.

A pesar del pobre balance de 2016, al que hay que añadir la eliminación en la Copa del Rey ante un equipo de Segunda División -el Mirandés-, el Deportivo disfruta de un colchón de tranquilidad respecto a las posiciones de descenso y tiene la permanencia a tiro, con dos partidos en mente para cerrarla: Eibar el sábado y Getafe en la siguiente jornada. EFE

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