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Buen partido de los blancos, que mostraron además toda su potencia goleadora y demostraron que creen en la Liga después de la clasificación para semifinales de Champions. Dormirán los de Chamartín a un punto del Barcelona, que aún tiene un partido por disputar, eso sí, pero se ven disputando la liga. Es verdad que el Getafe lo puso fácil, dejó tocar a placer al Madrid que tardó demasiado en abrir la lata a tenor de lo que se veía en el césped.

En uno de los huecos que dejó el equipo del nuevo técnico getafense, Juan Eduardo Esnáider, apareció James para centrar con todo el tiempo del mundo y encontrar a Benzema en el segundo palo. Y claro, el balón acabó en la red. Antes del descanso ampliaría diferencias el Madrid con un tanto de Isco tras una pared de enciclopedia, que tiró con Benzema. El malagueño definió de exterior ron una jugada de mucha belleza.

Y a la vuelta más de lo mismo. Los azulinos no cambiaron su actitud con lo que Benzema tardó un suspiro en soltar un balón bombeado a la espalda de la defensa de futbolín del Getafe. Por allí corrió Bale, que definió ante Guaita con facilidad. Y así, con el partido resuelto fluyó el marcador hasta los últimos cinco minutos, en los que Sarabia enchufó un golazo desde la frontal para intentar maquillar el resultado.

Como no estaba la pera en dulce como para desperdiciar cualquier ocasión de meter más goles, James, con las pulsaciones por los suelos, recortó y definió con clase para el 1-4 y Cristiano cerró con un regalo de Jesé la tarde para seguir sumando de cara a la Bota de Oro.

El partido tuvo ingredientes lustrosos pese al marcador, como la presencia de Isco y James, que dejaron algunos detalles de su calidad. Y algunos otros que huelen a hmisquina, com del Getafe en pleno, un equipo que parece ya no creer. Le faltó actitud y juego. ,