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Por desgracia, la violencia aún sigue siendo la protagonista en algunos deportes como el fútbol. En este sentido, el último incidente desagradable ha tenido lugar en Valencia, en un partido de Primera Regional, que enfrentaba al Senyer CF y al Moixent CF.

Durante el descuento el equipo visitante marcó el gol del empate, lo que terminó desencadenando una auténtica batalla sobre el terreno de juego. Y es que, más de 50 personas persiguieron y agredieron al árbitro.

El que comenzó a amenazar al árbitro fue uno de los jugadores locales, según recoge el acta: “antes de reanudar el partido, el jugador número 7 local se dirige a mí mostrando disconformidad con mi decisión de haber añadido el tiempo añadido, tras esto me insulta y al expulsarlo se dirige a mi diciendo: “porque quiero jugar si no te reventaba”. Luego me empuja y levanta el puño, pero los otros compañeros lo sujetan, aunque él seguía intentando dirigirse hacia mí”.

Acto seguido, se formó una tangana en el terreno de juego que terminó con la suspensión del encuentro. Cuando el árbitro se dirigía al túnel de vestuario, se desató la 'guerra', tal y como describe en el acta: “El número 9 me insulta, el número 8 levanta el puño con intención de agredirme, pero se lo consiguen llevar a tiempo. Tras esto el número 19 local sí consigue darme una patada en el tobillo derecho. Mientras esto ocurría, ha habido una invasión de campo por parte del público local de unas 60 o 70 personas corriendo hacia mí“. “Decido irme corriendo, pero me persiguen, y el número 6 local, el cual estaba expulsado, sale de zona de vestuarios y me corta el paso en el terreno de juego impidiéndome entrar en el túnel de vestuario”.

Tras varios empujones y zarandeos, el colegiado consiguió llegar al vestuario, donde aún recibió algunas amenazas. “No vas a salir vivo de aquí” o “te voy a matar hijo de puta”, le dijeron algunos aficionados.